"Estoy dispuesto a participar en todos los festivales", declaró Florcita Motuda de regreso a Chile tras ganar la competencia el día 14 en San José de Costa Rica y luego de admitir que el torneo de OTI (Organización de Televisión Iberoamericana), creado hace 27 años, tiene hoy "un bajo perfil".
Muchos esperan ahora que el triunfo de Florcita Motuda reivindique al Festival OTI Internacional que, tras su apogeo, cayó en el descrédito, bajo la sospecha de resultados influidos por intereses de países o sellos discográficos.
El ganador de este año es un outsider (un hombre fuera de los esquemas), no solo en el mundo del espectáculo, donde no tiene el padrinazgo de ninguna casa grabadora, sino también en su posición frente a la vida en un país como Chile, donde se excluye a los vanguardistas.
Florcita Motuda ganó la competencia de selección local para el Festival OTI el 24 de octubre, y al día siguiente estaba en el Parque O'Higgins de Santiago, cantando ante los miles de chilenos que se reunieron para apoyar la detención del exdictador en Londres.
Allí cantó temas ya tradicionales de su repertorio político, como La violencia no y Nadie lo quiere ver, nadie lo quiere recibir, dedicado a Augusto Pinochet, para cerrar su presentación con Fin de siglo, la canción que le dio el triunfo en Costa Rica.
Fin de siglo es un rap en la variante hip hop, con un estribillo pegajoso, pero además, según su autor, "la canción es bella, tiene una fuerza basada en lo existencial y en lo estético".
Hace un año, el cantautor envió un tema similar, aunque no con el concepto del cambio de siglo, al Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. Esa canción ni siquiera fue preclasificada, lo cual aumenta ahora las sospechas sobre la dimensión artística del torneo que cada verano se celebra en Chile.
El episodio no amilanó a Florcita Motuda, quien recuerda que hace un año y medio se declaró "inmune al éxito e inmune al fracaso. Es que yo estoy en la música para siempre", explicó.
Propuesta musical
Desde su propuesta artística, el ganador de la OTI reivindica además sus atributos físicos de antigalán. "Es chiquitito y encima feo", destaca el músico chileno Juan Azúa.
Según Azúa, si el Festival OTI se siguiera rigiendo por la "parafernalia" del espectáculo, con despliegue escénico y artistas sensuales, como en Viña del Mar, lo más probable es que Florcita Motuda no hubiera sido seleccionado.
Esto no quiere decir que el cantautor no tenga su propia propuesta escénica. Al contrario, su carrera musical es una apuesta permanente a lo audaz en la composición y a lo estrafalario en la vestimenta.
Su original nombre artístico se complementa con pelucas estilo Casandra, anchas gafas de piloto de aeroplano, chaquetas de lunares, calzas con rayas horizontales, exageradas corbatas de mariposa y cualquier otro aditamento de ese estilo.
Para el cantante Juan Antonio Labra, "Florcita es un comunicador y uno no puede medirlo como un cantante más. Su tema ganador (en la OTI), más que una canción, es un mensaje, y eso hace tremendamente importante que haya ganado. Por fin se premia lo innovador".
También llevaba mensaje el tema Agualuna, con el cual Fernando Ubiergo dio en 1984 el primer premio del Festival OTI Internacional a Chile.