Lima, 23 ago (EFE).- La Fiscalía de Perú pidió hoy 35 años de cárcel para diez presuntos cabecillas del cártel de Tijuana en Perú por el delito de tráfico ilícito de drogas en la reanudación del juicio suspendido por el asesinato de magistrado Hernán Saturno.
La Primera Sala Penal de Reos en Cárcel reinició el proceso a 48 presuntos narcotraficantes, capturados en junio del 2002 con un alijo de 1,7 toneladas de cocaína que iba a salir hacia México por Chimbote, al norte de Lima, informó el Poder Judicial.
El fiscal superior Pedro Chávez imputó hoy como dirigentes de la red al guatemalteco Libardo Montealegre, los mexicanos Miguel Angel Morales y Miguel Angel Medina (reo ausente), así como a los colombianos Marco Antonio Cano, Nelson Paredes Ortiz y Hernán Molina.
En la audiencia realizada en el penal San Pedro de Lima, el fiscal pidió para todos los procesados el pago de 10 millones de soles (más de 3 millones de dólares) de reparación a favor del Estado.
La sala interrogó al colombiano Marco Antonio Cano, alias "Canoso", quien ha solicitado acogerse al beneficio de la "confesión sincera" y ha admitido que actuó como "cajero" de la red de narcotraficantes.
Cano relató que en Colombia fue contactado por Montealegre, Molina y Medina para hacerse cargo de la distribución del dinero en Perú que serviría para la elaboración, producción y embarque de la droga al exterior por vía marítima.
Además, el "Canoso" contó que recibió más de un millón de dólares de la organización, enviados desde Guatemala por Montealegre en siete maletas con 200.000 dólares cada una.
La judicatura procesa a 48 narcotraficantes, entre ellos diez colombianos, un mexicano y un guatemalteco.
Los miembros de la red están acusados de los delitos de tráfico ilícito de drogas; elaboración, adquisición, acopio, posesión y transporte de clorhidrato de cocaína y sustancias químicas en agravio del Estado.
La próxima audiencia fue programada para el martes 29 de agosto.
El pasado 20 de julio el magistrado Hernán Saturno, que formaba parte de la Sala, fue asesinado por dos personas cuando se encontraba en un restaurante del centro de Lima, homicidio que es investigado por la División de Inteligencia Policial y que detuvo el proceso hasta hoy.
En junio del año pasado, la Primera Sala Penal para Reos en Cárcel, de la que Saturno formaba parte, negó la libertad condicional y prorrogó 20 meses la detención de los acusados, que respondieron desde el banquillo con amenazas a los magistrados y un gran escándalo.
Según la policía peruana, desde el año 2001 los narcotraficantes se proveen de hoja de coca de los valles del Monzón, del Río Apurímac-Ene y de Puno, donde con ayuda de especialistas colombianos elaboran la pasta lavada y el clorhidrato, que luego intentan sacar del país por los puertos del Callao, Chimbote y Piura.
Esta actividad es realizada, según las investigaciones policiales, gracias a los capitales de ciudadanos mexicanos que pertenecen al cartel de Tijuana.
Perú es el mayor país productor de hoja de coca y cocaína después de Colombia. EFE
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