Caracas, 17 sep (EFE).- La Fiscalía venezolana apelará el fallo que hoy absolvió a los cuatro simpatizantes del presidente del país, Hugo Chávez, que estaban acusados de disparar contra una marcha opositora que derivó en el fallido golpe de Estado de abril de 2002.
El titular de la Fiscalía IV, Danilo Anderson, anunció a los periodistas que en los próximos días apelará la sentencia absolutoria de primera instancia "porque no es justa", aunque señaló que la marcha de la oposición "jamás llegó a Puente Llaguno", desde donde los implicados efectuaron los disparos.
El juez de primera instancia Alfredo Baptista entendió que los acusados, a quienes la oposición a Chávez apodó "los pistoleros de Puente Llaguno", no atacaron a los manifestantes sino que se estaban defendiendo de los disparos realizados por policías metropolitanos.
La imagen de los tres "pistoleros" disparando a mansalva desde un puente dio la vuelta al mundo bajo la presunción de que sus disparos iban dirigidos contra pacíficos manifestantes de oposición.
Tras la sentencia, Richard Peñalver, Nicolás Rivera, Rafael Cabrices y Henry Atencio quedaron en "libertad plena", luego de que en audiencias precedentes fueron puestos en libertad provisional porque no existían pruebas que los vinculase directamente con las muertes registradas el 11 de abril.
El fiscal agregó que la acción en defensa propia, como quedó determinado en la sentencia absolutoria proclamada esta madrugada, y otros atenuantes, deberán ser demostrados o denegados con mayores pruebas y testimonios ante una instancia judicial superior.
Los inculpados aparentemente no ocasionaron víctimas, aunque ello será confirmado en el proceso que se reabrirá con posterioridad a que la Fiscalía formalice la apelación anunciada.
El fiscal agregó que, paralelamente, deberá estudiar cómo influirá esta sentencia en los juicios adicionales que se siguen a ocho efectivos de la Policía Metropolitana acusados de dos muertes registradas el mismo día, también en los alrededores del palacio presidencial.
Los policías están acusados de "uso indebido de arma de guerra y homicidio calificado en grado de complicidad" en perjuicio de Ruddy Duque y Erasmo Sánchez, muertos en Puente Llaguno, y de herir a 35 personas que se encontraban en el mismo lugar en respaldo a Chávez.
Ese día se registró una gran manifestación contra el Gobierno que fue desviada por los organizadores hacia el palacio presidencial, en cuyas cercanías murieron 18 de las 19 víctimas que se registraron ese día por disparos de origen parcialmente establecido.
Un informe de la Defensoría del Pueblo divulgado en abril pasado estableció que las víctimas se repartieron en partes iguales entre simpatizantes y opositores del Gobierno, y afirmó que los presuntos autores de esas muertes militaban en los dos bandos.
El informe señaló que también hubo disparos de otro origen y mencionó la detención de siete francotiradores que fueron puestos en libertad durante el Gobierno de facto surgido tras el golpe de Estado, que sucumbió el 14 de abril cuando Chávez fue restituido en su cargo. EFE
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