Si hay alguien que no duda de su vocación de comunicadora, esa es Fiorella Alvarado Blando. De eso uno se percata con tan solo unos minutos de conversación con la joven periodista del remozado telenoticiero de Repretel, NC Once.
Fiorella, con 28 veranos recién cumplidos, en mayo completará su primer lustro desde su llegada al canal de la Uruca, lugar en donde encontró el apoyo y la oportunidad para desarrollarse en una profesión que, bien podría decirse, venía inscrita en su acta de nacimiento.
Ser expresiva es un gen heredado, y esa necesidad suya de comunicarse solo podía ser satisfecha con un oficio como el periodismo, aunque en su momento también estuvieron en la baraja de opciones el teatro, la publicidad y el derecho. Al final, fue el contacto directo con la gente lo que terminó de inclinar la balanza.
Extrovertida, afable, y muy atractiva, Fiorella conversa con fluidez y desenfado. Sus llamativos verdes ojos y agraciado rostro son complemento de una personalidad radiante y vivaz que contagia energía y optimismo.
Entre cámaras y bajo los reflectores del set televisivo, ella está en su hábitat natural, feliz con lo que hace, aunque por su juventud aún con muchos sueños y metas por cumplir.
Estas características de su personalidad le abrieron las puertas desde sus inicios como reportera, como veremos más adelante.
Lo del teatro es innato. Durante la entrevista, realizada en una sala de reuniones en las instalaciones de Repretel, pudimos comprobar un marcado histrionismo. Fiorella conversa tanto con su voz como con los expresivos gestos y amplios movimientos de manos con los que suele reforzar la intención de sus palabras.
De niña, cuando en la escuela pedían voluntarios para una obra de teatro, Fiorella era de las primeras en levantar la mano. Recuerda haber salido de Virgen María para una Semana Santa y hacer el papel de la esposa de Poncio Pilatos siendo alumna de sexto grado.
Tan cerca estuvo de hacerse actriz que hasta realizó el examen de admisión de la Universidad de Costa Rica para ingresar a la Escuela de Artes Dramáticas.
Valoró estudiar publicidad como una forma de explotar su creatividad y esa faceta creativa que, al menos por ahora, anda algo escondida en medio del trajín de las noticias. La vena artística corre por su familia. La música, pero en especial la pintura, son habilidades que desarrolló desde chiquilla, cuando sus trazos de paisajes y caballos la llevaron a ganar dos concursos infantiles.
Lo que sí no se quedó en el papel fue estudiar derecho, carrera que actualmente cursa para sumarla a su Licenciatura en Producción de Radio y Televisión que obtuvo en la Universidad Latina, y así fortalecer su formación y trabajo como periodista.
Aunque trabajar en televisión no estaba dentro de sus planes, la búsqueda de un lugar en donde realizar su práctica profesional la llevó a Repretel, con tan buena suerte para ella que el mismo día que dejó su hoja de vida quedaba libre una plaza de Asistente de Redacción.
La entonces directora Grettel Alfaro le dio la oportunidad de hacer la práctica en este puesto vacante y, gracias su buen trabajo y dedicación, tan solo un mes después le ofrecieron ser parte de
“No pensé que iba a trabajar en televisión. Sé que mucha gente entra a periodismo porque quiere salir en tele, pero no fue así en mi caso”, asegura Fiorella, quien se muestra bastante ubicada con la exposición de su imagen como figura televisiva.
Constancia y persistencia, dos de las cualidades más notorias de esta inquieta comunicadora le han valido el ir escalando posiciones, con la ventaja adicional de haber adquirido conocimiento sobre muchas de las tareas que se requieren para la producción de un noticiero.
“Cuando llegué todas las fuentes estaban asignadas, entonces hacía de todo. He ido pasito a pasito. Sé cómo se maneja la Redacción, en una época aprendí a hacer los guiones, a hacer el
Luego de laborar como Asistente de Redacción durante año y medio, Alexis Rojas le dio la ansiada oportunidad de salir a enfrentarse a la calle. La primera entrevista fue al Presidente del Tribunal Supremo de Elecciones (Luis Antonio Sobrado) y el primer pase en vivo fue sobre la sonada participación de la cantante María José Castillo en el concurso de
Con el paso del tiempo Fiorella fue descubriendo su fuerte en las informaciones relacionadas con aquello que afecta directamente a la gente. “Yo me identifico con las causas que me llegan al corazón”, asegura, y cita como ejemplo el efecto que tuvo en ella una nota sobre las presas en las listas de pacientes de trasplantes de hígado en el Hospital Mexico.
“Donde vi que esa gente tenía hasta 15 años de estar esperando un trasplante, y que la gente se moría de eso, dimos una lucha fuerte de varios meses que al final tuvo un resultado. Ahí me doy cuenta de que para eso fue que yo estudié. Uno es la voz que la gente no tiene a veces y que debiera tener,” expresa convencida.
Ese lado social y humano que tanto apasiona a Fiorella la ha llevado también a cubrir informaciones sobre el patrimonio arqueológico del país. Todo empezó el año pasado cuando la periodista le dio seguimiento al hallazgo de un cementerio indígena con 32 tumbas en perfecto estado en la comunidad de Tres Ríos. Desde entonces el Patrimonio Nacional se ha convertido en una de sus grandes fuentes de interés.
En todo esto Fiorella destaca el apoyo que recibe de la jefatura del noticiero y la libertad y posibilidades con que cuenta para desarrollar las informaciones. “Les planteo las cosas, me dan el tiempo para hacerlas, me apoyan, y me ayudan”, comenta satisfecha por el trato recibido.
Ser tan joven e incorporarse a un equipo con gente de tanta trayectoria en el periodismo nacional como Alexis Rojas, Djenane Villanueva y Evelyn Fachler, es para Fiorella un gran reto. “Es gente que sabe lo que hace entonces para nosotros los más jóvenes es importantísimo. Parte del éxito del noticiero son ellos. Los que estamos aquí es porque queremos seguir sus pasos”, afirma.
Con humildad admite que aún la falta mucho por aprender y lejos de creerse una experta en su campo, su ambición es convertirse en una buena reportera. En medio de este proceso también le llegó la oportunidad de ser presentadora del noticiero.
“El año pasado se hizo un casting para darnos una oportunidad a los periodistas de ser presentadores. Comencé con la sección de noticias internacionales. Un día se dio una situación inesperada y Alexis me puso a presentar con él. Yo le dije muy segura que sí aunque por dentro era otra cosa”, confiesa entre risas.
Para su dicha las cosas le salieron bien y ahora, con el relanzamiento del noticiero, le toca presentar dos veces por semana. “Ser presentadora es una experiencia diferente, una más dentro de todo lo que es la televisión, pero no lo cambio por el reporteo. Si puedo hacer las dos cosas, mejor todavía, siempre y cuando no pierda el contacto con la gente y con las fuentes.”
¿Un anhelo? “Me gustaría que NC Once siga creciendo con el formato y la visión que tiene y seguir siendo parte de él. Las ganas están, para eso nos levantamos todos los días. Son horarios sacrificados pero es el momento de hacerlo. No tengo hijos ni obligaciones y es el momento de aprovechar las oportunidades. Tengo mucha energía y ganas de seguir hasta donde me lo permitan.” 1