San José, 21 abr (ACAN-EFE).- Finlandia modificará los procedimientos de control en su ayuda exterior tras un supuesto caso de corrupción con un préstamo concedido a Costa Rica para la compra de equipos médicos, informó hoy una fuente oficial.
La embajadora de Finlandia para Centroamérica, Inger Hirvela, envió el pasado lunes un correo electrónico desde su sede en México al presidente de la estatal Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Alberto Sáenz, en el cual le informó sobre el cambio en la política de ayuda, confirmó hoy a ACAN-EFE un portavoz de la CCSS.
En la misiva, cuyo contenido fue reproducido parcialmente hoy por el diario local "La Nación", la embajadora dice: "lamentamos que nuestro control sobre la orden de compra final no fuera suficientemente riguroso y estamos modificando nuestros procedimientos en ese sentido".
En la nota publicada por el diario no se especifique en qué consistirá la modificación de los procedimos de control de la ayuda.
Según la diplomática, "en los 40 años de nuestra historia de cooperación al desarrollo es la primera vez que enfrentamos un problema de corrupción ligado a fondos otorgados por el ministerio".
La embajadora envió la carta a Saénz luego de conocer un informe solicitado por su Gobierno a la firma auditora suiza SGS.
Según el informe de SGS, cuyos primeros resultados fueron publicados el pasado 5 de marzo por el diario "La Nación", la CCSS pagó sobreprecios de entre un 28,5 y un 80 por ciento en la compra de equipos médicos financiados con el dinero de Finlandia.
En febrero, SGS envió una misión a Costa Rica para investigar los problemas en la ejecución del "Proyecto Finlandia", el cual consistió en un préstamo de 39,5 millones de dólares que la CCSS contrajo con Finlandia para la compra de equipo médico a empresas de ese país.
Por este caso se encuentra bajo arresto domiciliario el ex presidente Rafael Angel Calderón (1990-1994), sospechoso de haber recibido en una cuenta, en Panamá, más de 500.000 dólares presuntamente pagados como comisión por el préstamo.
La firma suiza añadió que 12 millones de dólares (de los 39,5 millones) se utilizaron para adquirir equipo innecesario.
La SGS concluyó que una gran cantidad de equipos fueron reemplazados a pesar de que funcionaban perfectamente y en algunos casos eran idénticos a los nuevos que se compraron al consorcio finlandés "Instrumentarium".
Además, la auditoría señaló que las limitaciones contractuales impuestas a Costa Rica, como la obligación de comprar el 50 por ciento del equipo fabricado en Finlandia, "pudieron incitar y contribuir al soborno y la corrupción". ACAN-EFE
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