Quien desee evitar el fin del mundo anunciado por las profecías para hoy, tiene aún tiempo de viajar al poblado brasileño de Alto Paraíso, uno de los pocos rincones del planeta a salvo del apocalipsis.
Si los malos augurios se cumplen, los pocos que hayan tenido la fortuna de llegar a ese paraíso terrenal habitado por unas 4.000 personas y a unos 250 kilómetros al norte de Brasilia, serán también quienes se encargarán de "reconstruir" el planeta de las cenizas a las que quedará reducido, dicen los místicos del lugar.
El fin del mundo, según distintos profetas y aficionados, entre ellos los intérpretes del famoso Nostradamus, deberá ocurrir Ðminuto más, minuto menosÐ a las 11:06 GMT de hoy, coincidiendo con el inicio del último eclipse de sol del milenio y con una extraña alineación de planetas.
"Se diseñará en el espacio una cruz cósmica, que tendrá a la Tierra en el centro; el Sol, la Luna y Urano en el eje vertical y Marte y Saturno en el eje horizontal. Será como si los planetas estuviesen guerreando, y será una batalla fea", anticipó Otávio Acevedo, director del Centro Astrológico de Río de Janeiro.
Muchos católicos asocian la fecha con supuestas profecías volcadas en la "Tercera Carta de Fátima", los esotéricos con antiguos escritos celtas y los seguidores del hinduismo con la lectura del Vishnu Purana, pero todos coinciden en que la fatídica fecha esperada durante siglos llegará por fin el miércoles.
Como muchas otras cosas, las profecías contienen una de cal y otra de arena, y hay quienes aseguran que unos pocos lugares serán inmunes a la catástrofe y, quienes estén en ellos en el momento indicado, formarán parte de "la tercera parte de la humanidad" que deberá ocuparse de la reconstrucción, según la "Carta de Fátima".
Uno de esos pocos sitios a salvo del desastre, por su ubicación geográfica y sus características astrológicas, será Alto Paraíso, donde desde hace varios años se dan cita místicos de distintas tendencias, ya sea para meditar, para "observar platillos voladores" o para "entrar en contacto con extraterrestres".
El astrólogo Ergon Abraham, de la Fundación Arcadia, es uno de los que garantizan que el poblado de Alto Paraíso estará a salvo de cuanto pueda ocurrir hoy , debido a fenómenos magnéticos derivados de su situación geográfica.
Pero no será así para el resto del mundo. Abraham explicó a la revista Veja que "la sombra del eclipse cubrirá a los países más ricos del mundo. Será el fin de la vida que conocemos, el sistema económico se derrumbará, las empresas desaparecerán y todas las religiones serán sustituidas por una universal".