Mar del Plata (Argentina), 17 mar (EFE).- El filme sueco "Un hueco en mi corazón", sobre el sórdido mundo de la pornografía, levantó hoy de sus asientos a varios espectadores durante su proyección en la sección oficial del festival de Mar del Plata.
La película, que fue muy cuestionada por periodistas y críticos de cine, es del director sueco Lucas Moodyson, quien quiso provocar una polémica con este último trabajo, según admitió hoy en una rueda de prensa una de las protagonistas, la sueca Sanna Brading.
El filme, financiado también por capitales daneses, trata sobre un padre y un hijo (Thorsten Flinck y Bjorn Almroth) que mantienen una mala relación debido a que el primero se dedica a rodar películas pornográficas en el apartamento que ambos comparten.
La película muestra la degradación en la que están envueltos los personajes, todos con un pasado conflictivo, en ocasiones con imágenes desagradables e innecesarias, que sólo buscan provocar, según algunos críticos que rechazaron la calidad técnica y artística del film.
También cuestionaron el criterio de selección del filme dentro de la sección oficial del festival, que contiene otros 17 títulos.
Sanna Brading señaló en una rueda de prensa que nunca trabajó como actriz "porno" y que tuvo que ver varias películas del género y leer muchas revistas dedicadas a ese mundo para armar su papel.
"Nos dejó improvisar mucho. Pero siempre estaba detrás de una de las cámaras y también nos hablaba constantemente sobre cada escena", dijo Brading del director.
"Lukas Moodyson es un hombre que piensa mucho y muy respetado en Suecia y otros países. Quería hacer algo controvertido y despertar a la gente. La película es una reflexión sobre la sociedad actual. Todos queremos tener nuestros quince minutos de fama en la televisión y al mismo tiempo estamos solos", agregó.
El director sueco filmó en 1998 "Fucking Amal", un extraordinario éxito de taquilla muy celebrado también en festivales internacionales.
Otra de las películas que compitieron hoy es la brasileña "Casi hermanos", que tiene de fondo la historia política de Brasil de los últimos 50 años, y que según la crítica aspira a algún premio, como el de la Mejor Película Iberoamericana.
El tema gira en torno a dos personajes, Miguel, joven intelectual de clase media, hoy diputado federal, y Jorge, que de ser asaltante pasó a convertirse en líder de narcotraficantes.
La directora de la película, Lucia Murat, dijo a los periodistas que en su trabajo no podía haber un "final romántico" y señaló que la realidad en Brasil es siempre "más fuerte que la ficción".
Murat destacó que la música es el "personaje de la esperanza" de la película, una coproducción de Brasil, Francia y Chile, y la que establece la posibilidad de conexión entre los dos mundos, el de la clase media y las favelas.
Finalmente, en la sección oficial compitió la película japonesa "Vital", un logrado filme del director Shinya Tsukamoto, dijeron algunos críticos.
Narra la experiencia de un estudiante de medicina que sobrevive a un accidente de automóvil y ha perdido la memoria. Su vida queda suspendida, hasta que en un curso de disección empieza a trabajar sobre el cuerpo de una mujer joven, que resulta ser su antigua novia, muerta en ese percance.
El primer largometraje de este japonés es "Tetsuo, el hombre de hierro" (1989), que ganó el Primer Premio en el Festival de Cine Fantástico de Roma, que lo convirtió en un director de culto.
Esta noche el filme argentino "El abrazo partido", de Daniel Burman, recibirá el Premio Luis Buñuel a la Mejor Película Iberoamericana 2004 en el marco de las actividades del festival.
Posteriormente está previsto un homenaje al director alemán Volker Schlondorff, quien concursa en el certamen que se prolongará hasta el próximo sábado por la noche con "El noveno día", y está considerado uno de los renovadores del cine alemán de la postguerra. EFE
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