Según la versión que difundió el diario Philippine Daily Inquirer , el de mayor tirada del país, la Junta de Clasificación y Revisión de Televisión y Cine (MTRCB, por su siglas en inglés) consideró que la obra “amenaza la estabilidad política del Estado; socava la fe y la confianza del pueblo en el Gobierno; y cae en el libelo y la difamación”.
Viviendo para el pueblo , producida por Publicasia Inc., peca sobre todo en sus últimos minutos, según los censores, porque vaticina el amanecer de una nueva revuelta popular, como la que acabó con la dictadura de Ferdinand Marcos en 1986 o con el mandato de Estrada.
Estrada, encarcelado en abril del 2001 y acusado de varios delitos de corrupción, vive ahora bajo arresto domiciliario tras pasar varios años entre rejas.
Su juicio por malversación y perjurio, entre otros cargos, está en su recta final.