Después de 14 años sin visitar los escenarios nacionales, hoy, el Figaro, Figaro, Figaro... recorrerá las butacas del Teatro Nacional para sacar risas a los asistentes, cuando la Compañía Lírica Nacional (CLN) estrene la famosa ópera El barbero de Sevilla, de Gioacchino Rossini.
Durante los días 9, 10, 12 y 14 de julio, esta "ópera bufa" de Rossini, estrenada en 1816, recreará con gran humor los amores de Rosina (Iride Martínez) y el conde de Almaviva (Gonzalo Castellón), la intermediación de Fígaro (Gianpiero Ruggeri), el empeño de don Bartolo (Oscar Grassi) de casarse con ella, y la calumnia que teje don Basilio (Joseph Rouleau) sobre el conde.
Este es el primer montaje de los dos que realiza al año la CLN. El 22 de julio, se estrenará la ópera dramática Madame Butterfly.
"Para la temporada de este año me puse a pensar en el gusto de los costarricenses y, basados en un repertorio tradicional, escogimos dos obras totalmente diferentes, una cómica y otra dramática", expresó Gonzalo Castellón, director de CLN.
A pesar del cansancio y el sacrificio que implica efectuar dos montajes en menos de tres semanas, Castellón aseguró que decidieron aprovechar "a como diera lugar" ese tiempo que les concedió el Teatro Nacional.
Refuerzos necesarios
Según Castellón, él siempre ha sido enemigo de importar cantantes extranjeros de mala calidad, y cree que existen buenos valores nacionales.
No obstante, esta vez el panorama se presenta diferente. Joseph Rouleau (bajo canadiense), Gianpiero Ruggieri (barítono italiano) y Oscar Grassi (barítono argentino), tres cantantes de excelente calidad e impresionante trayectoria, visitan Costa Rica para estelarizar este clásico de la ópera.
Iride Martínez, soprano costarricense que radica en Alemania, interpretará por primera vez un papel en El barbero de Sevilla. Para Castellón, Martínez es la máxima figura en la ópera que tiene Costa Rica en el exterior, y una prueba de ello es el gran entusiasmo que ha despertado su voz.
Sigmund Weinmeister, esposo de la soprano, será el director de la orquesta de 45 músicos que acompañará a los cantantes y actores. Este músico se graduó del conservatorio Mozarteum, de Salzburgo (Austria), y es reconocido en Alemania y Francia.
Castellón explicó que en Weinmeister han encontrado un excelente maestro, con gran rigurosidad y apego a la partitura. "Como cantante me siento realmente orgulloso de trabajar con él", agregó.
El director de la CLN considera que la gran estrella de este elenco de lujo es Joseph Rouleau, canadiense de valiosa trayectoria.
Rouleau ha actuado con Luciano Pavarotti y Plácido Domingo; además, se ha presentado en importantes escenarios, como las óperas de Chicago, París, Moscú y Japón, entre otras. Este cantante ha interpretado cientos de veces diferentes papeles del El barbero de Sevilla.
Gianpiero Ruggieri es italiano, y Castellón asegura que su popularidad está en ascenso y que en poco tiempo se convertirá en uno de los mejores intérpretes europeos.
El último de los extranjeros es Oscar Grassi, barítono argentino, quien ha destacado por sus dotes de gran actor cómico y que ha cantado varias veces en el Teatro Colón, de Buenos Aires.
Los cantantes nacionales que participarán son -además de Castellón- Raquel Ramírez y Ramiro Ramírez. Para Castellón, estos intérpretes tienen estupendo material vocal y son grandes promesas.
Exigencias
La moderna puesta en escena de El barbero de Sevilla es una labor de Gabrio Zapelli y Oscar Scaglioni, quienes con poco presupuesto dirigen con gran calidad. El diseño del escenario estuvo a cargo de Fernando Castro.
Para Castellón, esta obra exige las máximas condiciones técnicas, un excelente manejo de la partitura y mucha musicalidad.
Según Iride Martínez, esta partitura cómica es muy difícil y sus cantantes deben ser grandes actores para "sacarle el jugo". No obstante, Martínez asegura que trabajan con una compañía de primera línea con gran calidad musical que sabrá hacer frente a esas dificultades.
Entre óperas y comida
El barbero de Sevilla, de Gioacchino Rossini, fue estrenado en 1816 y cuenta la historia que su primera presentación fue un desastre pues el elenco, que se había formado dos semanas antes, no se sabía la obra.
No obstante, en la segunda presentación, la ópera se constituyó en una de las mejores partituras de la lírica de todos los tiempos.
El barbero de Sevilla es una historia cómica, en la cual el conde de Almaviva, un joven noble, se enamora de Rosina. La muchacha pasa encerrada por don Bartolo, quien se encarga de ella y mal administra su patrimonio.
Para ocultar sus errores, don Bartolo decide casarse con Rosina.Fígaro, es el "correchistes" y el "hacelotodo"; es el barbero, médico y se dedica a cualquier otro oficio. El conde contrata a Fígaro para que inicie el acercamiento entre Rosina y él, lo cual origina una serie de hechos cómicos.
Don Basilio es el profesor de música de Rosina, quien levanta una calumnia en demérito del conde de Almaviva. El final, como en toda ópera cómica, es feliz y los amantes quedan juntos y "viven felices para siempre".
El autor de esta obra, Rossini, nació en Pesaro (Italia) en 1792 y fue considerado por Ludwig van Beethoven el padre de la ópera cómica.
Otelo, Guillermo Tell y La Cenicienta son algunas de sus obras más famosas.
Las óperas cómicas de Rossini están divididas en dos actos; al final de la primera parte la partitura musical llega a su cumbre y el argumento se vuelve más complejo. A pesar de su paternidad, en su legado predominan las obras serias.
En 1823, este compositor decidió renovarse; parte de Italia hacia Inglaterra y un año después vive en París, donde se estrena Guillermo Tell, la cual se convirtió en poco tiempo en un clásico.
Desde 1831, el artista es afectado por una enfermedad nerviosa. El insomnio fue una constante durante buena parte de su vida. Rossini murió en 1868.
En Pesara, cada año se celebra un festival en honor al Cisne de Pesaro, como se le conocía a Rossini.
¡Tome nota!
Obra: El barbero de Sevilla.
Lugar: Teatro Nacional.
Días: 9, 10, 12 y 14 de julio.
Hora: 8 p. m., excepto el domingo que será a las 5 p. m.
Precios: De ¢1.000 a ¢9.000
Protagonistas
Gonzalo Castellón. Costarricense que interpreta al conde de Almaviva, enamorado de Rosina.
Gianpiero Ruggieri. Barítono italiano que personifica a Fígaro, el barbero.
Íride Martínez. Soprano costarricense. Por primera vez actúa y canta en esta obra; encarna a Rosina.
Oscar
Grassi. Barítono argentino, gran actor cómico. Es don Bartolo.
Joseph Rouleau. Cantante canadiense con 35 años de experiencia. El interpreta a don Basilio.
Raquel Ramírez. Intérprete costarricense. Es Berta, sirvienta de Rosina.