La Paz (Bolivia). Brasil le arruinó la celebración a Bolivia y obtuvo ayer su quinto título en la historia de la Copa América porque simplemente cuenta con el mejor jugador del mundo, Ronaldo, y porque nunca perdió el control en un cotejo que le era desfavorable.El menino de ouro (niño de oro) casi ni había participado en el cotejo hasta que faltaban 20 minutos para el final, inventó una excelente pared con su compañero Denilson y con tanta injusticia como la frialdad que tiene para definir marcó la diferencia.

Minutos después, sobre la hora, Denilson tuvo otra excelente habilitación para Ze Roberto y los brasileños se despidieron con un premio injusto de 3-1.
Hasta esa jugada de Ronaldo y durante casi todo el partido el anfitrión había sido el equipo que había realizado los méritos para llevarse el triunfo, pero no supo definir las claras opciones que tuvo en la segunda etapa y se quedó con las ganas de festejar su segundo título como local ante su propio público.
La primera fase fue pareja, con leve predominio de Bolivia por su mejor trabajo en tres cuartos de cancha. Ambos conjuntos entraron al campo algo nerviosos y no cedieron un centímetro en la lucha por la posesión del balón en el mediocampo.
Pero los bolivianos se equivocaron con su enésima falta contra Ronaldo y le dejaron el convite a Roberto Carlos, quien sacó un potente remate que el portero Trucco no pudo retener y tras el rebote Edmundo aprovechó para marcar.
Quizá era demasiado premio para la visita y pocos minutos después, sobre el final de la primera etapa, Platiní Sánchez tomó por sorpresa a un errático Taffarel con un fuerte remate de derecha que se metió junto al poste derecho del arco defendido por el guardameta brasileño.
Bolivia se volcó con mayor fuerza al ataque en la segunda etapa y en el reinicio contó con las llegadas más claras. Con pleno control del balón y dominio territorial, arrinconó a Brasil contra la portería de Taffarel y buscó espacios a espaldas de los visitantes con llegadas de Moreno y Etcheverry.
En el mejor momento de Bolivia, Brasil arruinó la fiesta con su única llegada clara de toda la segunda etapa. Ronaldo tomó un balón en ataque, cedió a Denilson y buscó un espacio libre inmediatamente sobre la izquierda; su compañero lo vio perfectamente y le cedió la pelota en excelente posición.
Ahí Ronaldinho demostró por qué es el mejor jugador del mundo y definió como los dioses, con potente tiro cruzado a media altura frente a la salida de Trucco.
Ze Roberto le puso cifras definitivas al partido en el minuto 93 aprovechando el adelantamiento de Bolivia en pos del empate.
De ahí en adelante, todo fue angustia de un lado y otro, pero Brasil defendió bien y con cierta injusticia -por este partido, aunque no por lo realizado en todo el torneo- se fue a casa con otra corona.
Bolivia 1 - Brasil 3
- Bolivia: Carlos Trucco; Oscar Sánchez, Juan Manuel Peña, Marco Antonio Sandy, Luis Cristaldo; Vladimir Soria, Sergio Castillo, Julio César Baldivieso, Erwin Sánchez; Marco Antonio El Diablo Etcheverry y Jaime Moreno (Milton Coímbra, 73'). D.T.: Carlos Aragonés.
- Brasil: Taffarel; Cafú, Gonáalvez, Aldair, Roberto Carlos; Dunga, Flavio Conceiáao (Ze Roberto, 70'), Denilson, Leonardo (Mauro Silva, 80'); Edmundo (Paulo Nunes, 68') y Ronaldo. D.T.: Mario Zagalo.
- Goles: 0-1: en aparente posición prohibida, Edmundo abrió la cuenta a los 40 minutos. 1-1: cinco minutos después, Erwin Platini Sánchez, desde los 30 metros venció a Tafarel. 2-1: a los 78, Ronaldo, con un remate cruzado, puso de nuevo a Brasil al frente. 3-1: Ze Roberto, a los 90, anidó la puntilla con remate a media altura desde el centro del área.
- Amonestados: Cristaldo, Erwin Sánchez (Bolivia) y Mauro Silva (Brasil).
- Arbitro: Jorge Nieves (Uruguay), central; Carlos Velásquez (Venezuela) y Javier Campos (Chile), en las líneas.