Madrid . Si a algo se le puede llamar fiesta en toda la extensión de la palabra, es a la Feria del Libro de Madrid. Con música, bocadillos, artistas improvisados y estrellas, el principal evento editorial de toda España mantuvo en vilo, durante quince días, a todos los amantes de la lectura. Fue una verbena literaria que se adueñó de tramos enteros del Parque El Retiro, ubicado a un costado de la famosa puerta de Alcalá, en el centro de la capital española.
Esto sucede todas las primaveras desde hace 57 años. Es una reunión inaplazable, a la que no pueden faltar aquellos escritores y casas editoriales que quieran darse el lujo de exponer sus obras y, por supuesto, venderlas como pan caliente.
La Feria -que terminó el 14 de junio-, resultó mucho más pomposa que su humilde antecesora del Pasaje de Recoletos: la Feria del Libro Antiguo, clausurada recientemente. En El Retiro hubo de todo: desde solitarias arpas melancólicas que aventaban sus sones a la orilla del lago, hasta mimos y acróbatas improvisados, que aprovecharon la Feria para adelantar su agosto a junio y sacar, así, algunos duros con qué aliviar su raquítica situación de desempleados.
Expectativas superadas
Los 458 anaqueles, colocados en blancas hileras obedientes en medio de los jardines poblados de rosas, atrajeron a más de 2,5 millones de curiosos. ¡Qué montón! Según los cálculos finales, hubo 100.000 visitantes más que el año pasado. Las ventas, entre tanto, cierran los números en 1.100 millones de pesetas (poco más de 1.500 millones de colones), casi un centenar más que en 1997. Los devoradores de libros compraron 444.154 ejemplares, que eran vendidos, cada uno, a un promedio de 2.500 colones.
Allí había de todo y para todos los gustos. A los más pequeños se les enganchaba con libros de cuentos y bibliotecas improvisadas al aire libre, junto a los rosales del parque.
A los más grandotes, se les atraía con sus escritores favoritos estampando sus firmas en las obras que los han hecho famosos. Estaban, entre otros, los españoles Antonio Gala -quien vendió la cifra récord de 9.795 libros-, Alfonso Ussía con sus Memorias del Marqués de Sotoancho, y Carmen Martín Gaite, con Irse de casa. También, llegaron hasta allí el poeta uruguayo Mario Benedetti, el escritor peruano Antonio Bryce Echenique y el mexicano Carlos Fuentes.
La Feria sirvió, también, para que las casas editoriales hicieran un pulso de fuerza en sus cifras de ventas. Tanto es así que los primeros resultados sobre libros más vendidos, han generado algunos roces que encuentran voz en los medios de comunicación. Así, mientras unos dicen que Antonio Gala (de la editorial Espasa) fue el escritor más vendido, otros sostienen que, más bien, Carmen Martín (de Anagrana) es la que debe ocupar este puesto.
La discusión seguirá por días. Quizá, hasta la próxima Feria del Libro, en la siguiente primavera, cuando el Parque El Retiro se vuelva a poblar de anaqueles blancos repletos de libros sedientos de que los lean.
Primeros números
La Feria del Libro de Madrid es el evento editorial más importante de España. Reúne a escritores y casas editoriales de toda hispanoamérica. Tan solo un día después de haber cerrado sus puertas, los organizadores hicieron público los primeros resultados:
* Se vendieron 444.154 ejemplares.
* Recibió 2,5 millones de visitantes.
* Hubo más de 1.500 millones de colones en ventas totales.