La Habana (EFE) . El presidente cubano, Fidel Castro, concentrado en una batalla contra la corrupción y las desigualdades, y por el ahorro de energía, aseguró anoche que “no hay sistema político, no hay justicia social, no hay socialismo, sin economía”.
Medios locales informan hoy que Castro se reunió la víspera con los más de 400 participantes en el VI Congreso de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores (ANEC) que se ha desarrollado desde el pasado jueves y hasta este sábado en La Habana, y al que no ha tenido acceso la prensa extranjera.
Una breve reseña publicada en la portada del periódico oficial “Granma” sobre el encuentro refiere que el mandatario dijo “tener alta consideración por la conducta, la honradez, la preparación y la ética que caracterizan a los profesionales de la Economía”.
Asimismo, reclamó de ellos -según la fuente- “desarrollar aún más el hábito de investigar, aportar soluciones y difundir conocimientos, los cuales deben tener en cuenta la creciente imbricación entre la vida nacional y los problemas comunes de un mundo globalizado”.
“Si se quiere avanzar en el socialismo hay que profundizar en los conceptos de la ciencia económica”, recalcó.
Durante la cita también habló a los economistas sobre su papel en la sociedad, la importancia del ahorro energético para la economía, los nuevos programas sociales que impulsa el gobierno de la isla y las perspectivas de desarrollo del país en los próximos años.
Castro, que ha declarado una “batalla sin tregua” contra la corrupción y el despilfarro, anunció esa semana un primer paquete de medidas que en principio comprende nuevos aumentos en salarios y pensiones, y un alza de las tarifas eléctricas para impulsar el ahorro energético.
Incrementos salariales, para reconocer “a cada cual según su trabajo”, mejoras en las prestaciones asistenciales y aumentos en las tarifas eléctricas, para penalizar el despilfarro, constituyen los primeros pasos de la nueva cruzada para crear una sociedad “totalmente nueva”
Junto con las subidas salariales para 2,2 millones de trabajadores y que supondrán un incremento medio mensual de 43 pesos cubanos (unos dos dólares) a partir de diciembre próximo, Castro decretó un incremento de las tarifas eléctricas, como un “primer paso” para “desalentar el exceso de consumo de los que despilfarran.
En esta nueva ofensiva Castro ha enfatizado particularmente en la lucha contra el despilfarro y los “excesos” y ha comparado la magnitud de las transformaciones que se propone realizar con “un huracán fuerza 5”.
Los debates del Congreso de los economistas cubanos han tratado, entre otros asuntos, sobre la contribución de los especialistas a los programas para combatir la corrupción y fomentar una cultura del ahorro.
Tras señalar la urgencia de rigor en los controles, la ministra de Auditoría y Control, Lina Peraza, refirió que el 42 por ciento de las empresas cubanas a las que se aplicaron auditorías en el primer semestre del 2005, presentaban calificación de “mal o deficiente” en el control interno, y que en el ocho por ciento de ellas se revelaron presuntos hechos delictivos.
Los participantes en el foro señalaron que los mecanismos para el estricto control económico y financiero y la supervisión “no faltan” pero consideraron que el asunto es “velar por su cumplimiento”.