LA HABANA (AFP) - El líder cubano Fidel Castro cumple el jueves un año de convalecer de una enfermedad que lo tuvo al filo de la muerte y lo sacó de escena pública, y aún se mantiene la incógnita de si retomará el mando que dejó a su hermano Raúl.
Castro, que cumplirá 81 años el 13 de agosto, fue visto por última vez en público, vestido de uniforme verde olivo, en la fiesta patria del 26 de julio de 2006, tras pronunciar dos discursos en Bayamo y Holguín, a unos 750 km al sureste de La Habana.
Al día siguiente, tras una hemorragia intestinal, tuvo la primera de varias cirugías, y el 31 de julio anunció en una proclama que cedía el poder por primera vez en 48 años de revolución.
Desde entonces una posible reaparición mantuvo la atención dentro y fuera de Cuba, y fue esperado en vano en unas cinco ocasiones, sobre todo el 2 de diciembre en un desfile militar en su honor y el 1 de Mayo en el Día del Trabajador.
Pero ahora Fidel no es esperado como antes. El acto central del 26 de julio se celebrará en la ciudad de Camagüey, 540 km al sureste de La Habana, donde en su lugar es esperado Raúl, para pronunciar el discurso de la simbólica fecha.
"¡Qué va!, Fidel ya no está para eso. Mucho menos si es tan lejos", dijo tajante Mariela Rodríguez, quien vende flores y yerbas en un mercado agrícola del barrio Vedado.
Hasta ahora sólo hubo fotos y nueve videos -el último el 5 de junio-, y desde el 29 de marzo mantiene constante su presencia mediática con más de una treintena de artículos en la prensa, la mayoría contra su eterno enemigo Estados Unidos.
Los informes de su salud, "secreto de Estado", se dieron a cuentagotas. En este año de convalecencia, el presidente venezolano Hugo Chávez lo visitó en unas seis ocasiones y fue su "portavoz médico" ante los medios.
"Tiene el uniforme ahí colgadito, lo mira de reojo", pero todavía "no está listo" para vestirlo, dijo Chávez, en su última visita el 13 de junio.
Muchos mensajes o imágenes se difundieron cuando arreciaron rumores de su salud. No fue sino hasta mayo pasado que el mismo Fidel reveló que sufrió "varias" operaciones y dependido por meses de "venas tomadas y catéteres".
Ahora, dijo, está en unos 80 kilos -tras recuperar 20 perdidos-, y aunque funcionarios afirman que se recupera y participa en las decisiones del país, se desconoce aún si volverá al poder, o cómo y cuándo lo hará.
Analistas opinan que hace un año empezó una nueva era en Cuba de "transición" o "sucesión" definitiva, con Fidel en un papel de "emérito estadista" y Raúl en la gestión de gobierno.
Ministro de Defensa de 76 años, Raúl ha gobernado con discreción, apoyado en un equipo de seis dirigentes -el más visible el vicepresidente Carlos Lage-, exigiendo eficiencia para aliviar los dolores de cabeza de la población: alimento, transporte y vivienda.
"Es el hermano de Fidel, un seguidor de sus ideas, y aunque sea cierto que tiene ideas reformistas, no pienso que las ponga en práctica para no contradecirlo, no le dará ese disgusto en vida", opina Enrique Rodríguez, un ingeniero electrónico de 42 años.
Raúl ofreció dos veces a Washington negociar el fin del conflicto bajo principios de respeto, el 18 de agosto en una entrevista en el diario Granma y en el desfile militar del 2 de diciembre.
Pero Estados Unidos, que ha acusado a los hermanos Castro de llevar a cabo una "sucesión dinástica", respondió calificándolo de "Fidel light" e instó a los cubanos a impulsar un cambio.
Sin poder de influencia, la oposición interna fue de la cautela al pesimismo, denunciando que persiste el hostigamiento y una violación de derechos humanos, pese a que el número de presos políticos bajó de 286 a 243.
Miami, donde miles festejaron en las calles aquella noche del 31 de julio, apuró los preparativos para celebrar una muerte de Fidel; pero la euforia inicial dio paso a la realidad.
La vida en la isla siguió su curso normal. Pero la enfermedad del "Comandante en Jefe" planteó a los cubanos la incógnita de una Cuba post-Fidel, ahora también a las puertas de un proceso electoral que concluirá en abril de 2008, cuando se decidirá si Castro continuará o no al frente del gobierno.
© 2007 AFP