
"Ellos" y "ellas" están dispersamente agrupados bajo un apodo editorial con aspiraciones comerciales: The Next Generation . Son los escritores y escritoras que, desde mediados de la década de los 90, comenzaron a desfigurar el "viejo" rostro de la literatura estadounidense (que ya se estaba añejando gracias a los "golden boys" de la década anterior, como Bret Easton Ellis).
La ruptura la hicieron a punta de afinidades inesperadas (no el realismo sucio; sí las influencias extraliterarias: música, tv, cine, publicidad y demás adicciones de la cultura pop).
David Foster Wallace, uno de los capos del clan, definió el asunto como "narrativa de la imagen". Jonatham Lethem, otro asalariado de las letras, dijo: "El entusiasmo por las formas es muy americano. La pluralidad de registros es nuestra esencia. Hay una clara fluidez entre dos polos, el relato breve neoyorquino realista y la novela de vocación enciclopédica, y una voluntad de transgredir códigos. Las formas ya están inventadas, pero está en nuestras manos jugar con ellas".
Desde entonces, los chicos han dejado una larga estela de premios, acompañados de novelas, ensayos, relatos cortos y reportajes. Pero la noticia de su existencia -de la que se encargó la prestigiosa revista The New Yorker , en 1999- quizá solo siga siendo novedad en Costa Rica, donde es más fácil encontrarse con alguno de estos autores en pantaloneta (que para eso son nuestras paradisíacas playas), que con alguno de sus libros en las estanterías locales.
Liderada por Foster Wallace (1962) y Jonathan Frazen (1959) -liderazgo que quizá se deba al éxito comercial-, esta corriente incluye, entre otros, a Heidi Julavits (1970), Michael Chabon (1964), Chuck Palahniuk (1964), Jonathan Lethem (1964), la señorita A. H. Homes (década de los 50) y Jonathan Safran Foer (1977).
A todos ellos los ha publicado Mondadori.