El Festival de Cine de Gramado se inició el lunes en la ciudad brasileña del mismo nombre con el filme Nosotros que aquí estamos por vosotros esperamos, de Marcelo Masagao, y pondrá frente a frente al sétimo arte con la crisis económica en América Latina.
Por problemas presupuestarios, el certamen, que concluirá este sábado, tendrá dos días menos de duración que en su anterior edición y los cinéfilos que viajen al sur de Brasil no podrán ver a actores y actrices de fama internacional, como Faye Dunaway y Elliott Gould, que otros años aportaron brillo a Gramado.
Gramado, que además de fiesta del cine también es un importante evento para la sociedad ligada al sétimo arte, tampoco contará este año con las recordadas ceremonias de apertura y cierre del festival.
"La fiesta estará en la pantalla, no en el público", indicó al diario Folha de Sao Paulo el coordinador técnico del festival, Hiron Goidanich.
En la lid
El año pasado, 14 filmes compitieron por los Kikitos (premios otorgados al final de los días de maratón cinematográfico en el sur de Brasil), un número que en 1999 la crisis económica ha reducido a nueve.
Entre las películas que podrán llevarse uno o más Kikitos el sábado entrante están la cubana La vida es silbar, de Fernando Pérez; la española Los Amantes del Círculo Polar, de Julio Medem; la boliviana El Día que murió el Silencio, de Paolo Agazzi, y la venezolana Amaneció de Golpe, de Carlos Azpúrua.
También aspiran a los galardones el filme portugués A la sombra de los Buitres, de Leonel Vieira, y los brasileños Nosotros que aquí estamos por vosotros esperamos, de Masagao; Santo Fuerte, de Eduardo Coutinho, y Por trás do Pano, de Luiz Villaza.
La película argentina Diario para un Cuento, dirigida por la checa Jana Bokova y basada en un relato del mismo nombre del escritor Julio Cortázar, completa la lista de las cintas con posibilidades de consagrarse en el festival de Gramado.
La brasileña Nosotros que aquí estamos por vosotros esperamos ganó recientemente el IV Festival Internacional de Documentales, en Uruguay.
El filme de Masagao no es exactamente un documental ya que mezcla escenas de informativos y filmes del siglo XX con personajes ficticios.
El cineasta aseguró que navegar en una tenue frontera entre el documental y la ficción es una tendencia mundial muy presente en las películas del llamado nuevo cine iraní, como La Manzana, de Samira Makhalmabaf.
"Lo interesante es que, en este tipo de combinación, no se consigue identificar qué es ficticio y qué es real, se trata de jugar con la realidad que, en verdad, es un punto de vista de un determinado ojo. No existe una sola realidad", explicó Masagao en declaraciones que publica hoy el periódico O Globo.
En el festival de Gramado, pero fuera de competición, se proyectarán películas aún no estrenadas en el circuito comercial brasileño, como La Nube, de Fernando Solanas; The Hi-Lo Country, de Stephen Frears; La Vida Soñada de los ángeles, de Erick Zonca; y Tango, de Carlos Saura.