Alberto Zúñiga
En un tremendo pachangón musical terminó la celebración de los 60 años cumplidos del cantautor nicaragüense Luis Enrique Mejía.
En el teatro Melico Salazar, los músicos ticos le habían organizado un concierto sorpresa. Poco a poco el escenario se fue poblando con ellos, hasta el punto que las dos horas previstas para el festejo no fueron suficientes y la fiesta casi llegó a las tres de duración.
Pero empecemos por el principio, empecemos por la confabulación.
Luis Enrique Mejía un día le confesó a su compañera de vida, Lucía Reyes, que tenía ganas de celebrar sus 60 años aquí, en Costa Rica, con algunos de esos amigos que son para toda la vida.
Ella se lo contó a Adrián Goizueta y este a su vez se lo contó a otros y lo que pudo haber sido un fin de semana ajetreado en la casa de alguno de ellos terminó siendo un concierto sorpresa a teatro lleno.
Cuajar el engaño. Cuando las luces de sala bajaron, la actriz Ana Clara Carranza salió y explicó a la audiencia que efectivamente se suponía que Luis Enrique no sabía nada del asunto. El plan era hacerlo creer que venía a una prueba de sonido para una presentación del día siguiente.
Mientras el cumpleañero era monitoreado vía celular para saber por dónde venía, en el Teatro todos hablaban en susurro y matizaban un jazz de espera.
Cuando Mejía entró al escenario el aplauso y la ovación del público le causaron un momentaneo desconcierto que se aplacó al ratito.
Y, a partir de ese momento, la noche continuó como "una rompedera de coco" según el propio Luis Enrique bautizó ese encuentro de amigos musicales.
Empieza la fiesta. Arrancó el programa con una hermosa obertura compuesta por Goizueta donde se escucharon las frases de algunas de las canciones más conocidas del cantante. De inmediato aparecieron algunos de los exintegrantes de Los Rufos, el primer grupo en que cantó Luis y asomaron un par de canciones originales que ellos hicieron éxito en los dorados finales de los 60.
Vino la época de Tayacán y llegaron algunos de los antiguos integrantes del grupo, y la ausencia del querido Macho Gamboa fue compensada con la voz de su hijo Orlando. La Fiesta de San Benito y canciones de la obra Puerto Limón brotaron entre bromas y chistes.
Luis Enrique continuó cantando algunas de sus creaciones: Hilachas de Sol , Primero de enero , Venancia . Se suma Goizueta y hacen un menjurje de canciones "ticoargentinonicaraguense".
El actor Ruben Pagura apareció de última hora y cantó un par de viejos rock argentinos con Adrián y una sátira muy popular sobre una gaseosa que cantaba con Luis Enrique, en los años 70.
En la parte final se sumó el grupo Experimental y una memorable fusión entre la Compañera, Pobre La María y Congolí Shango inauguró , oficialmente, las celebraciones de los 60 años de Luis Enrique. La "rompedera de coco", estamos seguros de ello, en estos momentos continua en algún rincón de esta ciudad que ya se nos quedó pequeña para tanto músico.
¡Feliz cumpleaños puej!.