San José. La Federación Centroamericana de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) denunció hoy que el gobierno de Costa Rica no realiza los controles necesarios para garantizar la calidad de los medicamentos genéricos que adquiere el Seguro Social.
El presidente ejecutivo de Fedefarma, Rodolfo Lambour, explicó hoy en rueda de prensa que para poder asegurar que un genérico tiene las mismas propiedades que un medicamento de marca se le deben realizar pruebas de bio-equivalencia, pero que en el país estas no se practican.
El presidente de Fedefarma subrayó que las fallas en los controles de bio-equivalencia no son exclusivas de Costa Rica, pues la situación de riesgo se repite casi en toda Centroamérica.
En Honduras, Nicaragua y El Salvador tampoco se aplican estas pruebas.
En Guatemala se espera que para finales de año entre en vigencia un reglamento que obliga su realización, mientras que Panamá es el único país que cuenta con un decreto que obliga a los laboratorios a realizar los exámenes, detalló.
Las pruebas de bio-equivalencia evalúan si el genérico tiene la misma cantidad de principio activo que el fármaco original, y también mide si es absorbido de la misma forma y con igual rapidez por el organismo.
Según Lambour, el Ministerio costarricense de Salud no aplica estas pruebas porque el país no cuenta con laboratorios especializados para realizarlas.
Sin embargo, aseguró que esto no debe ser una excusa, pues los exámenes podrían realizarse en el extranjero costeados por el laboratorio interesado en registrar el genérico en el país.
Para Lambour esta falta en las normas sanitarias pone en riesgo la vida de los pacientes, y demuestra que hasta ahora el único criterio que utiliza la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para comprar un medicamento es el precio y no la seguridad de la población.
Las denuncias de Fedefarma se unen a las de varios pacientes y la prensa local, pues recientemente se demostró que un genérico de mala calidad adquirido por la CCSS para el tratamiento de cardiopatías causó la muerte de tres personas.
El medicamento defectuoso era la Warfarina sódica, un anticoagulante genérico sustituto del Coumadín, que se utiliza para el tratamiento de personas con válvulas mecánicas en el corazón.
Este fármaco es el único anticoagulante oral que brinda la CCSS a sus asegurados a pesar de que se han presentado más de 31 reportes de problemas con el medicamento, según confirmaron las mismas autoridades.
Fedefarma denunció que no sólo la Warfarina presenta problemas; otros medicamentos sustitutos de la Viagra (para el control de la disfunción eréctil), el Lipitor (para controlar el colesterol), el Norvase (para tratar la hipertensión), y el Rocephin (antibiótico), también han tenido efectos negativos.
El Departamento de Farmacología de la CCSS reconoció que entre el 2000 y julio de este año recibieron reportes de seis medicamentos genéricos, además de la Warfarina, que presentaban problemas.
Lambour indicó que el problema de control afecta a todos los medicamentos, pero se vuelve especialmente serio en el tratamiento de enfermedades graves y crónicas como el sida, cáncer y padecimientos de la hormona tiroidea.