Un recalcitrante sol y dos intensos aguaceros intentaron echar a perder la espera de los miles de fanáticos que asistieron, ayer, al concierto de la banda Aerosmith, en el Autódromo La Guácima. Sin embargo, el público no perdió el entusiasmo.
Después de una calurosa mañana, a eso de las 2:30 p. m., un fuerte aguacero hizo que, en cuestión de segundos, todos tuvieran que buscar cómo protegerse del agua.
En ese instante, los vendedores de capas desechables se convirtieron en las personas más solicitadas del lugar y ellos aprovecharon la situación para aumentar el precio de sus productos, que varió entre ¢500 y ¢1.000.
En las filas, a muchos no les quedó más remedio que pagar el sobreprecio, mientras otros utilizaron bolsas de basura, banderas y hasta los petates que traían de casa, para cubrirse y no perder el espacio que los haría ver a la agrupación más cerca.
De esto pudo dar fe Andrés Gamboa y 20 de sus compañeros del quinto año del Colegio Miravalles, ubicado en Cartago.
Desde que se anunció el concierto, estos jóvenes se organizaron, no solo para adquirir sus boletos en el área de gramilla general, sino para ser los primeros en entrar al autódromo alajuelense. La idea era obtener una vista privilegiada del espectáculo musical.
Fue así como el grupo de cartagineses llegó ayer al sitio, a eso de la 1 a. m. Para lograrlo, ellos pagaron una buseta privada, se organizaron trayendo comida de sus casas y, al momento de la lluvia, ya tenían sus capas compradas.
“Estamos un poco cansados, pero vale la pena. Yo vine porque quiero escuchar canciones como Crazy y Crying ”, aseguró el muchacho de 17 años, quien prefirió no dar detalles sobre la excusa que tuvo que dar para no tener que ir a clases.
Al igual que los cartagineses, en las filas para el área preferencial y la zona de palcos, varios grupos de personas aguardaban ansiosos para ver a los intérpretes de Dream On y Pink .
“Yo vine porque sé que este concierto va a ser mejor que el de Metallica. Quiero que canten Amazing ”, dijo Gabriela Castro, de Alajuela, quien asistió con 11 amigos.