Tuxtla Gutiérrez (México), 29 jul (EFE).- La policía chiapaneca sofocó anoche un motín de cientos de reclusos en el penal de alta seguridad El Amate, en el municipio de Cintalapa, en el sureño estado de Chiapas, informaron hoy familiares de los reclusos.
La representante de la organización campesina MOCRI y portavoz de los familiares, Elizabeth Pérez, declaró que "la policía reprimió con golpes y gases lacrimógenos a los amotinados", un incidente sobre el cual no hay información oficial aún.
Pérez recordó que desde hace quince días unos cuatrocientos reclusos han retado con una protesta a las autoridades de la cárcel a la que fueron trasladados desde la de Cerro Hueco, que fue clausurada.
Los presos exigen a las autoridades penitenciarias agua potable, alimentos en buen estado, reubicación a cárceles cercanas a sus municipios de origen y, sobre todo, más respeto a sus derechos humanos.
Pérez señaló que el director del penal, Ovidio Suásnavar, "cumplió su amenaza de golpear a los reclusos inconformes" con el argumento que son los familiares "los que respaldan las insubordinaciones".
Aunque EFE buscó al alcaide de la cárcel para conocer su versión de los hechos, éste evitó hacer declaraciones sobre el incidente.
Un mes después de que miles de policías y militares trasladaron a 2.328 presos, en su mayoría de alta peligrosidad desde Cerro Hueco a El Amate, se han registrado al menos media docena de motines.
La dirección del penal no ha permitido que visitadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos ingresen a la cárcel para conocer la situación de los internos y sus demandas.
Uno de los comandantes de la policía, que pidió el anonimato, dijo que lo que pretenden los líderes entre los prisioneros es continuar con el autogobierno, el consumo y distribución de drogas.
No obstante eludió contestar si en la revuelta de anoche hubo heridos o si ya tienen identificados a los cabecillas.
En semanas recientes las autoridades penitenciarias han estado analizando la posibilidad de reubicar algunos internos en otras cárceles para facilitar las visitas de sus familiares, que en muchos casos viven en municipios distantes.
Por su parte la Comisión Estatal de Derechos Humanos lamentó que no les permitan el ingreso al penal y que las autoridades no hayan sido capaces de solucionar la problemática de las condiciones carcelarias. EFE
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