San José. Los familiares de las 115 víctimas por una excesiva radiación de cobalto reaccionaron con dolor y rabia tras el fallo de un tribunal de Costa Rica que hoy sentenció a seis años de prisión al único acusado.
"Estoy dolida, da la impresión de que (el fallo) quiso proteger a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)", expresó Zaida Solano, cuya hija es una de las 35 sobrevivientes de las 115 víctimas que en 1996 recibieron una sobreexposición por cobalto en un hospital estatal de la CCSS.
Un tribunal de San José condenó hoy a seis años de prisión al técnico Juan Francisco Cabezas Solera, que operó la máquina de cobalto mal calibrada que causó la tragedia.
El funcionario fue encontrado responsable de 16 delitos de homicidio culposo, al operar la máquina de cobalto que expuso a una excesiva radiación a 115 pacientes que recibían tratamientos por diversas enfermedades.
En su fallo, leído hoy, los letrados absolvieron a Cabezas de 59 acusaciones de lesiones, que, según la legislación, prescribieron, y de otras 14 acusaciones de homicidios culposos.
El juicio comenzó el pasado 26 de febrero y en el mismo han participado 80 actores civiles (querellantes), 12 abogados, 21 peritos y 120 testigos.
Cristina Castillo, también pariente de uno de los "sobre-irradiados", como se conoce el caso en Costa Rica, consideró que las penas impuestas por el Tribunal fueron mínimas, pues "quién va a responder por los hijos que han quedado sin madres y padres", se preguntó.
La CCSS entregó 1,5 millones de dólares a algunos familiares de los "sobre-irradiados" para resarcir de los daños físicos y morales.
A Cabezas se le señala como el responsable de una mala calibración de la bomba de cobalto Alcyon II, en el hospital capitalino San Juan de Dios, falla que provocó lesiones a 115 enfermos de cáncer entre julio y octubre de 1996.
El juicio por lo que se conoce como el mayor escándalo en las instituciones estatales de salud en este país inició el 26 de febrero anterior, con la presencia de 35 enfermos sobrevivientes y parientes de otros 80 que fallecieron.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.