El abogado Christof Wellens cifró esa demanda a partir de la media de sumas en daños y perjuicios concedidas en Estados Unidos durante precedentes catástrofes aéreas, que se eleva a unos 2,9 millones de euros por víctima (unos 2,6 millones de dólares).
"Es una cifra realista, si se aplica el derecho estadounidense", afirmó Wellens.
El representante legal, que declaró que llevaba a cabo las negociaciones en nombre de las víctimas alemanas en colaboración con otros abogados, indicó que la principal responsabilidad de la catástrofe, que causó 113 muertos el 25 de julio en Gonesse (nordeste, a unos 20 km de París) es de Air France.
En el avión viajaban 109 personas, de las cuales cien pasajeros y nueve tripulantes, éstos últimos de nacionalidad francesa.
Explicar la catástrofe a causa de un neumático defectuoso o por la presencia de fragmentos metálicos en la pista constituye "una maniobra de diversión" según el abogado, con sede en Moenchengladbach (oeste), ciudad de donde eran oriundos una veintena de las víctimas alemanas.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.
Fuente: agencias.