México, 10 nov (EFE).- El librero mexicano Mauricio Achar, uno de los más importantes e innovadores del país, fue enterrado hoy en presencia de multitud de familiares y amigos tras sufrir el martes un infarto a los 68 años.
Achar, quien en la década de 1970 renovó la industria del libro de México, fue despedido hoy por decenas de familiares y amigos en una funeraria del sur de la capital mexicana desde donde fue trasladado hasta el Panteón Jardín de esta ciudad donde fue sepultado.
"El Gordo", como le llamaban cariñosamente, creó en 1971 la primera Librería Gandhi de México, un espacio de venta de libros que pronto se convirtió en un importante núcleo cultural.
Las librerías de la cadena proliferaron y se convirtieron en espacios para el ocio, para el disfrute de la lectura y para la práctica de juegos como el ajedrez.
Buen amigo de innumerables escritores como el colombiano Gabriel García Márquez, el mexicano Juan Rulfo y el guatemalteco Augusto Monterroso, revolucionó la forma de vender libros al sacarlos de detrás del mostrador y ponerlos en las estanterías a la mano del gran público.
Su idea prosperó y más de tres décadas después de su fundación, el consorcio Gandhi ha logrado abrir once sucursales en las que lo mismo se presenta un libro que se puede ver una exposición o adquirir un disco o una película.
El proyecto, según trascendió hoy en los medios capitalinos, tuvo tanto éxito en su época que la editorial Santillana intentó adquirir la cadena de Librerías Gandhi, pero Achar se negó a venderla.
Hijo de libaneses, Achar tuvo un gran amor por los libros y el teatro, donde promovió más de un centenar de montajes, y en su casa de Cuernavaca le gustaba reunir a sus amigos para realizar "lectura en atril", donde se leían en voz alta algunos grandes dramas o comedias. EFE
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