El comandante de las Fuerzas Armadas de Colombia, general Manuel Bonett, resultó ileso ayer tras un ataque con bombas y disparos, perpetrado por la guerrilla, en el que un civil murió.

El ataque se registró en una solitaria carretera periférica de la ciudad de Santa Marta, capital del departamento de Magdalena, 600 kilómetros al norte de Bogotá.
"Mi vida sí estuvo en peligro porque el carro fue totalmente destruido y parte del cerro se vino (abajo), fue una gran carga, pero nosotros estamos acostumbrados a este tipo de situaciones y de crisis, en ningún momento hubo pánico", declaró Bonett.
El oficial de 58 años destacó la actitud "heroica" del conductor que sacó el automóvil, un BMW blindado, de la zona del ataque y lo llevó a un cuartel militar.
"Llegamos (al cuartel) con el carro destruido, con las puertas abiertas y echando humo... eso era como de película", relató Bonett a los periodistas, al tiempo que admitió que si el carro no fuera blindado habría muerto.
Una llamada anónima de una mujer, quien se identificó como miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a la radioemisora Caracol , atribuyó a este grupo la autoría del atentado con bomba contra Bonnet.
La informante anónima afirmó que el atentado era una venganza por la operación "Destructor" que el Ejército desarrolla contra la dirección de las FARC.
Más de 4.000 hombres del Ejército y la Fuerza Aérea participan desde el pasado 1° de septiembre en un plan contra los campamentos de los líderes de las FARC en el noroeste, sur y centro de Colombia.
Acción coordinada
La policía informó de que la guerrilla hizo detonar tres bombas conectadas en serie al paso de la caravana en la que se desplazaba el jefe militar, quien viajó a Santa Marta para asistir a un foro sobre notariado y registro.
El atentado terrorista se registró en un sector despoblado de una carretera que comunica al aeropuerto con un sector turístico de la caribeña ciudad de Santa Marta.
En el ataque murió Rafael Francisco Zúñiga, primo de un candidato a la Alcaldía de Santa Marta, que pasaba casualmente por el lugar en el momento de la explosión y que se desplazaba en un vehículo particular que fue alcanzado por la onda explosiva. Además, resultaron heridos cuatro escoltas de Bonett, según un balance del comandante de la policía del departamento de Magdalena, Octavio Grajales.
El presidente colombiano, Ernesto Samper, rechazó el ataque y dijo que su gobierno no se dejará intimidar y respaldará al comandante militar en la ofensiva contra la guerrilla.
"Colombia, a este tipo de enfrentamiento, responde con firmeza. No vamos a dejarnos intimidar ni chantajear en el cumplimiento de nuestras obligaciones", afirmó.