Viena. DPA La actriz austríaca María Schell falleció en la mañana del martes a los 79 años a causa de un paro cardíaco en su casa alpina en la provincia de Carintia, en el sur de Austria, informó ayer la emisora de radio austriaca ORF.
Franz Kogler, alcalde de Preitenegg, donde residía, comentó que la familia se enteró de la noticia a través de amigos.
La actriz no se recuperó de una neumonía por la que poco antes de Semana Santa fue ingresada en una clínica de Graz. Tras ser dada de alta hace aproximadamente una semana, regresó a su casa.
El entierro estáprevisto para el sábado 30 de abril. "Respondiendo al deseo de su hermano Maximilian Schell, seráun sepelio tradicional", añadió Kogler. "Maria Schell será enterrada en el cementerio local en la tumba en la que también está sepultada su madre".
Con un estilo de actuación, con expresión de grandes emociones y también con su conocida sonrisa entre lágrimas, Schell se convirtió en la década de los 50 en la estrella del cine de habla alemana.
En 1954 fue galardonada en el Festival de Cine de Cannes como mejor actriz por su papel en El último puente, premio que sentó las bases de su carrera internacional.
María Schell nació el 15 de enero de 1926 en Viena como hija de un escritor suizo y una actriz austriaca, y a partir de 1938 vivió en Suiza, junto con Maximilian, Immy y Carl, sus hermanos.
Dejó sus estudios comerciales cuando fue contratada para su primer papel cinematográfico a sus 16 años. Entre los años 60 y 80 estuvo en producciones internacionales como Superman y Testimonio de mujer junto a las celebridades Gary Cooper, Marcello Mastroianni, Marlon Brando y Romy Schneider.
Su vida estuvo marcada por el enorme éxito y las profundas crisis. Problemas de salud, deudas y un intento de suicidio llevaron a la popular actriz varias veces a la prensa sensacionalista. En el 2001 su vida estuvo en la gran pantalla.