Riad . El rey Fahd de Arabia Saudí, quien gobernó la principal nación petrolera del mundo durante momentos difíciles pero quien realmente ya no ejercía el poder desde que sufrió un ataque de apoplejía en 1995, falleció la madrugada de hoy, informó la corte real saudí. Se dijo que tenía 84 años.
El príncipe heredero Abdulá, hermanastro del rey, de 81 años de edad y el gobernante de facto del país desde hace una década, fue designado nuevo monarca.
Fahd murió aproximadamente a las 9.30 de la mañana, dijo a The Associated Press un alto funcionario saudí en Washington.
La televisión saudí suspendió su programación regular para anunciar la muerte de Fahd. El ministro de Información Iyad bin Amin Madani dijo que el monarca falleció de una enfermedad, pero sin dar detalles específicos.
Fahd falleció en el hospital Rey Faisal de la capital saudí, Riad, donde ingresó el 27 de mayo para ser sometido a una serie de exámenes, dijo un funcionario del hospital a la AP.
En el momento de su hospitalización los funcionarios del reino dijeron que sufría de neumonía y elevada fiebre.
El funeral del monarca se realizará el martes. Fahd será enterrado en el cementerio Al-Oud de la zona central de Riad, dijo un funcionario saudí que pidió no ser identificado.
Un comunicado oficial dijo que el nuevo rey Abdulá anunció que su hermanastro y actual ministro de Defensa, el príncipe Sultan bin Abdul Aziz, de 77 años, será el nuevo príncipe heredero.
Durante su reinado Fahd, que subió al trono en 1982, ayudó sin darse cuenta al fomento del extremismo islámico al hacer múltiples concesiones a los integristas con la esperanza de cimentar sus credenciales islámicas. Sin embargo, al mismo tiempo acercó el reino a Estados Unidos y aceptó el despliegue en territorio saudí de fuerzas estadounidenses tras la invasión iraquí de Kuwait en 1990.
En sus últimos años, Fahd fue una figura decorativa y ya no gobernaba realmente cuando las estrechas relaciones que cultivó con Estados Unidos se deterioraron luego de los ataques del 11 de septiembre del 2001. Quince de los 19 piratas aéreos que estrellaron aviones contra el Centro de Comercio Mundial y contra un ala del Pentágono eran saudíes. Algunos miembros del gobierno de George W. Bush dijeron que la doctrina Wahabi, una versión muy radical del islam que se practica en Arabia Saudí, había alentado el terrorismo.
Visitantes que vieron al rey Fahd luego de su ataque de apoplejía en 1995 dijeron que parecía estar en escaso contacto con el mundo exterior. Se permitía a dignatarios extranjeros mantener breves reuniones con él. Las visitas generalmente duraban el lapso requerido para filmar secuencias que serían luego divulgadas en emisoras de televisión locales.
En noticieros de televisión, el rey aparecía siempre sentado, mientras extendía su mano a visitantes o bebía café. En ocasiones, algunos comunicados eran difundidos en su nombre. Se lo vio presidiendo reuniones ministeriales cuando Abdulá estaba fuera del país.
Fahd fue proclamado quinto rey de Arabia Saudí el 13 de junio de 1982, tres años después de dos eventos que alentarían el surgimiento del extremismo islámico en Arabia Saudí.
En 1979, el ayatolá Rujola Jomeini fundó la República Islámica en el Irán chiíta. El mismo año, musulmanes extremistas tomaron por algunas horas la sagrada mezquita de La Meca, diciendo que la familia real saudí no era lo bastante islámica como para gobernar.
Esos acontecimientos hicieron que el rey intentara aplacar al poderoso establecimiento religioso de Arabia Saudí. Para ello, permitió el funcionamiento de una policía de la moral y las buenas costumbres, que hace cumplir estrictamente las leyes islámicas, sancionando a quienes beben alcohol, obligando a las mujeres a usar velo e impidiendo a hombres y a mujeres socializar en lugares públicos.
El gobernante de Arabia Saudí no quería que los chiítas de Irán fuesen vistos como más islámicos que los sunís saudíes. Por lo tanto, Fahd asumió el título decustodio de las dos mezquitas sagradas, aludiendo a La Meca y a Medina, y gastó cientos de millones de dólares para financiar establecimientos religiosos y universidades islámicas.