El ex dirigente mafioso falleció en Springfield, Missouri, dijeron las fuentes, que pidieron no ser identificadas. Había presentado un cuadro de cáncer en la garganta y fue llevado al hospital de la prisión de máxima seguridad de Marion, Illinois.
Alguna vez conocido como el ``Don Gallardo'' por sus elegantes trajes cruzados y el ``Don de Teflón'' por que las acusaciones en su contra solían ser retiradas, Gotti terminó siendo condenado a cadena perpetua en 1992 por latrocinio y seis asesinatos. Entre sus víctimas figuran el ``Gran Paul'' Castellano, a quien sucedió como jefe de la familia Gambino del crimen organizado neoyorquino.
Gotti reinó durante seis años como el gánster más importante del país, haciéndose pasar por un vendedor de artículos para plomería mientras paseaba en trajes de 2.000 dólares y enfrentaba a los policías que trataban de meterlo tras las rejas. Algunos expertos en crimen lo consideraban el más importante gángster desde Al Capone y Gotti hacía lo posible por mantener vigente esas comparaciones.
Cuando finalmente fue declarado culpable por un pane don está cubierto con velcro'', al referirse a que los cargos en su contra esta vez no habían fracasado.
Al final, el liderato de Gotti llevó a los Gambino a perder poder y dinero, debido a su imagen pública y la atención de las autoridades hacia esta.
Su caída fue por conducto de Salvatore ``Sammy Bull'' Gravano, un viejo confidente y capo que se convirtió en testigo del gobierno.
En 1990, el FBI arrestó a Gotti, Gravano y su empleado Frank Locascio bajo cargos de latrocinio y asesinato, gracias a grabaciones obtenidas electrónicamente en su casa, centro nocturno y un departamento que usaba para sostener reuniones.
Semanas antes de su juicio en 1992, Gravano llegó a un acuerdo con las autoridades y se convirtió en el principal testigo contra su jefe.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara .
Fuente: agencias.