Jaén (España), 3 feb (EFE).- La dueña de la famosa casa de las "caras de Bélmez", María Gómez Cámara, falleció hoy a los 85 años sin conocer por qué en su hogar se produjeron unos fenómenos parapsicológicos investigados por expertos de todo el mundo sin resultados convincentes.
El caso saltó a la luz cuando el 23 de agosto de 1971 comenzaron a salir unas extrañas manchas en el suelo de la cocina de la casa, situada en Bélmez de la Moraleda, un pequeño municipio de poco más de 2.000 habitantes situado en la Sierra de Mágina, en Jaén (sur).
Todos los esfuerzos del marido de María y de su hijo se centraron en eliminar las manchas de rostros humanos en el suelo de la cocina picando el cemento, pero las manchas volvían a salir hasta el punto de que el Ayuntamiento tomó cartas en el asunto y cavó un agujero de casi tres metros de profundidad en la cocina para ver qué ocurría.
En la excavación encontraron huesos humanos, pertenecientes a un cementerio del siglo XIII situado junto a una antigua ermita construida antes de la fundación del pueblo. Sin embargo, no se encontraron elementos que explicaran el origen de las manchas.
La casa de las extrañas "caras" se convirtió en un lugar al que acudían personas de todos los sitios para ver de cerca el fenómeno, incluso investigadores de todo el mundo.
Uno de los científicos desplazados hasta ese pueblo de Jaén, el prestigioso Hans Bender, un parapsicólogo alemán que daba clase en la Universidad de Friburgo, definió el fenómeno de las "caras de Bélmez" como de los más importantes en el mundo de esa rama de la ciencia.
La alcaldesa de Bélmez, María Rodríguez, ha convocado un pleno extraordinario en el ayuntamiento en el que se nombrará a María Gómez Hija Predilecta del municipio porque "gracias a ella y a su casa, Bélmez de la Moraleda ha sonado en todo el mundo y eso es de reconocer", según dijo a EFE la alcaldesa. EFE
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