
Fue amante apasionado y talentoso intérprete de la canción criolla costarricense, pero también fue un metódico estudiante, cuya formación en música y guitarra, le permitieron desenvolverse en diversos campos de la música, de la composición y de la academia.
Ayer, cuando apenas despuntaba el día, Luis Castillo Campos perdió la encarnizada batalla que sostuvo con un cáncer de colon desde hace más de cuatro años.
Ateniense de nacimiento, Castillo descubrió su vocación musical siendo un adolescente. En la Universidad de Costa Rica (UCR) se tituló en composición musical, guitarra clásica, enseñanza de la música y ciencias de la música.
Se desempeñó como docente en varios centros universitarios, colegios y en el Ministerio de Educación Pública. Además, ganó varios premios nacionales y, en el 2000, fue becado por el gobierno español al Centro de Arte Reina Sofía para el estudio de la música contemporánea.
Como solista ofreció conciertos en Estados Unidos, Holanda, Italia, Austria, Francia, España Grecia, Panamá, Guatemala y Colombia.
Eddy Mora, decano de la Escuela de Artes Plásticas de la UCR, quien fuera su amigo de infancia y colega musical, aseguró que la partida de Luis Castillo deja un enorme vacío en el ambiente de la música costarricense.
Mora destacó la labor “monumental” de Castillo en el rescate y la revitalización del folclor y la música tradicional tica, en especial la de la Meseta Central.
“En los últimos 10 años, él se dedicó a documentar su legado, producir discos, dvd, editar libros con sus investigaciones, todo ese legado va a ser importantísimo en la formación de los nuevos músicos”, detalló Mora.
Entretanto, la esposa de Castillo, Ana Briceño Castro, ponderó la garra con que su marido enfrentó la enfermedad. La pareja tuvo un hijo, Luis Castillo, hoy de 14 años, quien heredó la afición de su padre, pues es músico de la Orquesta Sinfónica Juvenil.
Los funerales de Castillo serán hoy, al mediodía, en la iglesia de Desamparados, donde recién se le otorgó la declaratoria de “hijo predilecto”, como reconocimiento a los varios himnos que Castillo compuso para ese cantón.