Por Natalia Martín Cantero
San Francisco (EEUU), 30 abr (EFE).- La picaresca relacionada con el miedo a la neumonía atípica no se ha hecho esperar, y además de ofertas de mascarillas o guantes, internet está plagado de anuncios de píldoras y otros productos milagrosos que prometen acabar con el mal.
Por el módico precio de 700 dólares, la empresa Ani Safety vende en internet un traje que parece recién sacado de la Guerra de las Galaxias y que, según asegura la compañía, protege contra el virus que causa la neumonía atípica.
Otras empresas ofrecen "Equipos de prevención" contra el contagio del virus que incluyen respiradores, geles descontaminantes, guantes de látex y vaporizadores nasales, por precios a partir de los 50 dólares.
El Centro de Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, en inglés) ha señalado que las posibilidades de contagiarse de la enfermedad en EEUU, donde hasta la fecha no ha muerto nadie a causa del virus, son muy bajas.
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de retirar las advertencias contra los viajes al vecino Canadá.
Pero el miedo viaja más rápido que el temido virus, y las imágenes en la prensa y la televisión de aeropuertos desiertos y de trabajadores con trajes espaciales limpiando las calles de Hong Kong están haciendo mella en EEUU, un país pronto a caer en la paranoia.
Esta no es la primera vez que los emprendedores estadounidenses contemplan las amenazas, reales o no, como una oportunidad más de negocio que no hay que dejar pasar de largo.
Ocurrió con la aparición del correo contaminado con Antrax y la posterior avalancha de ventas a través de internet (y por lo tanto, sin receta) del potente antibiótico Cipro, pese a las advertencias de las autoridades sanitarias sobre sus numerosos efectos secundarios.
Posteriormente, poco antes de que comenzase la guerra en Irak y ante las inflamadas advertencias de la propia administración del presidente, George W. Bush, le tocó el turno a la cinta aislante; en muchos grandes almacenes llegaron a agotarse las existencias.
Por eso ahora no sorprende el aluvión de ventas de mascarillas, guantes y otros artículos ante el temor a un virus que, con 5.400 casos sospechosos en el mundo, se ha cobrado 373 víctimas, según los datos de la OMS.
En San Francisco (California), donde más del 30 por ciento de la población es de origen asiático, los restaurantes del barrio chino están desiertos desde hace semanas, mientras las tiendas que venden remedios tradicionales no dan abasto.
No obstante, es en internet donde florece el negocio relacionado con el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG).
Los fabricantes de un remedio a base de hierbas llamado Airborne señalaron que sus ventas se han multiplicado, y lo mismo ocurre con los jabones y geles, como el desinfectante llamado Virkon que vende BioSafetyUSA, efectivo contra 61 tipos diferentes de virus y casi 400 bacterias, según la compañía.
Young Again Nutrients es una vitamina que, según el fabricante, fortalece el sistema inmunológico y protege contra el SRAG.
Las autoridades sanitarias estadounidenses señalan que los enfermos no se infectaron por culpa de la debilidad de su sistema inmunológico sino por contacto directo con el virus.
Además, han reiterado que, salvo en el caso de los trabajadores de salud o familiares de enfermos, el uso de mascarillas es innecesario en EEUU.
De la misma manera, también han indicado que no existe una cura concreta de eficacia comprobada.
Pero esto no impide que florezca la picaresca, demostrando, una vez más, que el miedo es uno de los mejores ganchos cuando se trata de vender algo en EEUU. EFE
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