Moscú. El último huevo de Pascua de la célebre colección que la revolución bolchevique impidió terminar al famoso orfebre ruso Peter Carl Fabergé se exhibe al público en una fastuosa exposición de joyas abierta esta semana en Moscú.
Se trata del huevo Constelación Zarevich, encargado a comienzos de 1917 por el zar Nicolás II a Fabergé para su hijo, el príncipe heredero, según explicó a la prensa durante la inauguración de la muestra la directora del Museo del Kremlin, Elena Gagarina.
La composición consta de un huevo de oro cubierto con una semiesfera de cristal azul de los Urales incrustada con diamantes, que representa la bóveda celeste con la constelación de Leo, bajo la cual nació el zarevich Alexis.
Este huevo, que junto a otras joyas de la Casa Fabergé de San Petersburgo fue confiscado por los bolcheviques, durante décadas permaneció como una pieza más, oculta en el Gosfond, fondo estatal de obras de arte y objetos de valor, precisó Gagarina, hija del primer cosmonauta de la Historia, Yuri Gagarin.
Según la versión más difundida, Fabergé fabricó medio centenar de huevos de Pascua por encargo de los zares y un número indeterminado de otros -ya no "imperiales"- para personalidades de relieve mundial, como Alfred Nobel.
"Ahora el dilema es si Constelación Zarevich, al que le falta el mecanismo y otros detalles, será o no incorporado a la lista de los Huevos Imperiales Fabergé", indicó el rotativo Kommersant.
La exposición, instalada en el campanario de la iglesia de la Ascensión del Kremlin, donde se coronaban los zares, exhibe once huevos fabricados por Fabergé y otras joyas elaboradas por ilustres orfebres rusos de los siglos XIX y XX, estas propiedad del museo Ermitage de San Petersburgo y de la Armería del Kremlin.
La muestra, dedicada a la conmemoración de la Pascua Ortodoxa que se celebró en Rusia el pasado domingo, también incluye una colección de fotografías de la familia imperial y tarjetas de felicitación que intercambiaban sus miembros con motivo de esta fiesta religiosa. Cada una de esas joyas tiene un valor de entre 1,5 y 3 millones de dólares, según los expertos en arte.