Nueva York. Los extraterrestres no son nuevos en Hollywood. El mundo del cine ha estado habitado por criaturas extrañas desde sus inicios. K-Pax , protagonizada por Jeff Bridges y Kevin Spacey, contempla nuevamente la posibilidad de que seres de planetas lejanos estén conviviendo en nuestro mundo.
Spacey, ganador de dos premios Oscar, encarna a Prot, un hombre que, después de ser detenido por las autoridades e internado en un hospital psiquiátrico, afirma que viene de un distante planeta llamado K-Pax.
El paciente es asignado al doctor Mark Powell (Bridges), quien tiene vasta experiencia con personas que sufren ese tipo de síntomas y está convencido de poder romper la barrera que lo separa del paciente y regresarlo al mundo real.
Con suma paciencia, Prot explica al doctor que se encuentra en una misión de reconocimiento y que antes de que finalice el verano regresará a su planeta. Mientras su fecha de partida se acerca, los demás pacientes en el hospital deciden que partirán con él.
Incluso Powell debe aceptar la posibilidad de que Prot pueda ser en verdad un extraterrestre, cuando el paciente presenta su teoría ante un grupo de expertos en astronomía.
Contra el sistema
Basada en la novela de Gene Brewer y adaptada a la pantalla por el guionista Charles Leavitt, el filme trata sobre "un hombre apasionado que va en contra de lo convencional por creer en algo que parece imposible para los demás", según comentó el productor Lawrence Gordon.
Después de seis años de intentar llevar la historia al cine, Kevin Spacey leyó el guión y aceptó encarnar a Prot. "Leí el guión hace unos años mientras estaba trabajando en Londres. Pensé que el material era muy bueno y que Prot era un personaje poderoso", comentó el actor.
El cineasta Iain Softley fue el siguiente en entrar al proyecto. "No me pude resistir. Este es uno de los mejores guiones que he leído y lo más importante es que es difícil predecir el final de la historia".
El doctor
El papel del pragmático doctor Powell fue otorgado a Bridges, quien cuenta con cincuenta películas en su haber y cuatro nominaciones al Oscar por sus películas Starman , The Last Picture Show , Thunderbolt and Lightfoot y The Contender .
"El intercambio entre doctor y paciente no se estila tanto como se solía hacer. Cuando las drogas no parecen tener efecto en este hombre que asegura venir de otro planeta, eso intriga a mi personaje y hace su vida más interesante", dijo Bridges.
"Lo que hace a Prot más interesante es su aparente normalidad", explicó el director Softley. "Sus historias sobre K-Pax son poco sensasionalistas a pesar de ser sumamente interesantes. Sin importar si Prot está loco o no, su efecto es profundo en el doctor y el resto de los pacientes con los que entra en contacto", añadió.
La relación entre los dos protagonistas, lo que ambos aprenden el uno del otro, se convierte en el núcleo de la historia. Gracias al talento de los dos actores, el público termina deseando que los relatos de Prot resulten verdaderos.
"Tanto Kevin como Jeff respetaron mutuamente sus roles como actores y de ahí nació una gran generosidad y confianza", agregó el creador del filme, rodado en la ciudad de Nueva York.
Uno de los escenarios utilizados en el rodaje fue el Centro Rose para la Tierra y el Espacio del Museo de Historia Natural de Nueva York. Ese lugar, con sus techos de cristal y su gigantesco sistema solar colgante ofrece un ambiente único para la escena en la que Prot se reúne con los expertos en astronomía.
"Utilizamos todas las herramientas cinematográficas a disposición para crear una realidad distinta", dijo Softley. "Mi intención era hacer de K-Pax un filme entretenido y mágico, pero al mismo tiempo busqué que estuviera fundado en el realismo", afirmó.
" K-Pax no puede ser categorizada en un solo género. A pesar de tener elementos fantásticos, creo que el público sentirá que la historia toca aspectos de sus vidas en diferentes niveles. Es en parte una comedia, un filme dramático y también uno de misterio", concluyó.