Puntarenas. Quién sabe hace cuánto tiempo el Paseo de los Turistas no lucía como lo hizo el fin de semana pasado.
La vista era realmente impresionante: casi 500 metros llenos de gente hambrienta de música y diversión y dispuesta a soportar sol y lluvia con tal ver a sus artistas favoritos.
Fueron tres días de música en los que el rock, el merengue y la salsa se dieron la mano para calmar la sed de diversión de las miles de personas que llegaron al Puerto para presenciar los conciertos de los internacionales Men at Work, Jossie Esteban y Víctor Manuelle.
El fin de semana estuvo lleno de actividades, Liberia vivió también su fiesta; sin embargo, la cercanía del Puerto y la oferta de artistas y géneros diferentes parece haber seducido a más gente.
Como en los 80
Con las primeras notas del saxofón, el público empezó a brincar en un éxtasis musical que por unos instantes transportó a más de uno a la inolvidable década de los años 80.
Entonces, Colin Hay, algo gordito, entonó Overkill, verdadero clásico del grupo Men at Work, que desató en el público un sin fin de sentimientos. (Ver crítica del concierto de Men at Work en la página 10)
La presentación de los australianos se inició a las 10 p. m. del viernes anterior, luego de que el grupo nacional Liverpool sirviera la mesa de lo que fue un concierto buenísimo.
Durante poco más de una hora, Men at Work -Colin Hay y Greg Ham acompañados de tres músicos- interpretó lo mejor de su repertorio: Dr. Heckyll and Mr. Jive, Catch a star, Down by the sea, It's a mistake, Who can It be now y Down Under, entre otras canciones.
A las 11 p. m., la banda dejó el escenario, pero el público pidió más y Colin y Greg les dieron dos piezas extras, siendo Be good Johnny la que cerró definitivamente el concierto.
El público siguió la fiesta en los bares ubicados a lo largo del Paseo de los Turistas hasta altas horas de la madrugada, mientras otros se fueron a descansar para la cita merenguera que los esperaba el sábado.
Todo un caballero
La última vez que Jossie Esteban pisó suelo costarricense fue allá por 1989. En esta década de ausencia su música dejó de sonar en Costa Rica como lo hizo en años pasados.
Por eso, Jossie tenía temor de que el público no lo recordara; pero fue todo lo contrario: la gente no solo lo recordó, sino que le demostró, de formas diferentes, el aprecio que le tiene y él agradecido, correspondió.
Demostró gran energía en el escenario, bailando, hablando con el público y hasta firmando autógrafos en media presentación.
Jossie Esteban salió al escenario a las 7 p. m., después de que los grupos nacionales Explosión y Pimienta Negra calentaran a los asistentes desde las 3:30 p. m. del sábado.
El primer set se prolongó hasta las 8 p. m. y el dominicano complació las peticiones del público, haciendo incluso cambios en el repertorio que traía. Así sucedió con el exitazo Pirulo que el cantante interpretó para complacer al público.
En el intermedio, mientras se tomaba un descanso, Jossie manifestó que sin el público el artista no es nadie y que por eso se toma el tiempo para compartir con él.
Regresó a la tarima pasadas las 8:15 p. m. y le dio duro a la música hasta las 9:45 p. m.
Nuevamente bajó del escenario, saludo al público que se ubicó al costado derecho de la tarima, firmó autógrafos, se tomó fotografías, repartió besos y todavía, antes de subir al autobús, atendió a una fila de invitados especiales que también querían un autógrafo, una foto y hasta un beso.
Quedaba entonces la pregunta: ¿Será Víctor Manuelle tan accesible como Jossie Esteban?
Sensual y accesible
Aunque ya tiene más de cuatro discos en el mercado, el salsero Víctor Manuelle está empezando su carrera y sabe que el público es fundamental.
Por eso, les dedica tiempo, pero también hay que ser justos y decir que es una persona atenta y siempre dispuesta a firmar un autógrafo, dar un beso o cruzar un par de palabras con sus seguidores.
Víctor Manuelle se presentó el domingo para cerrar el festival musical Frente Frío, que organizó la Cervecería Costa Rica y radio Puntarenas.
El salsero llegó a la tarima a las 3:40 p. m., bajó del automóvil Four Runner que lo traía y se dirigió hacia la pelota de fanáticos que lo esperaban.
Firmó de todo, desde billetes y facturas, hasta camisetas y gorras, repartió besos y posó con sus aficionados.
Subió a la tarima a las 4 p. m. y arrancó su presentación con el tema Como una estrella.
Por espacio de hora y 20 minutos cautivó a su público, sobre todos al femenino, que disfrutó no solo con sus canciones, sino también de sus sensuales movimientos y su trato cordial.
Hasta bromeó cuando la parte superior de una traje de baño femenino cayó en sus manos, motivando gritos y aplausos.
La lluvia apareció el domingo, casi al final de la presentación de Víctor Manuelle, pero el público estaba tan emocionado que ni la sintió.
Al igual que Jossie Esteban, al final de su presentación y en medio de la lluvia, se tomó el tiempo para saludar a sus fans y firmar autógrafos.
En los rostros del público se veía la satisfacción por el espectáculo y ese gozo característico de quienes tienen la oportunidad de ver en vivo a su artista favorito.