Tegucigalpa, 27 nov (ACAN-EFE).- Expertos en explosivos de Estados Unidos y México llegarán a Honduras para verificar el tipo de explosivos que transporta un barco con bandera de Libia, retenido desde el martes pasado en Puerto Cortés, Caribe, informó hoy una fuente oficial.
El fiscal de Lucha contra el Crimen Organizado, César Alvarenga, dijo a periodistas que los especialistas llegaran al país hoy para apoyar las labores de investigación que realizan en el barco.
El buque Abdul Raham, que transporta más de 900.000 kilos de explosivos, atracó en Puerto Cortés para descargar 2.000 toneladas métricas de cloruro de sodio para una empresa hondureña, pero no reportó con las 72 horas de antelación que establecen las leyes que transportaba los explosivos.
Las autoridades hondureñas ordenaron el jueves la detención del propietario del barco, el canadiense Hassan Bachacha, el capitán Fathy Mahomed Yaseff, de Egipto, y el primer oficial, el sudanés Gabir Fikri Shams Eldin, para su investigación.
Los extranjeros, que se mantienen detenidos en el interior de su embarcación, son investigados por transportar explosivos sin notificarlo a las autoridades y por delitos ambientales.
Según las autoridades hondureñas, el barco presenta una serie de irregularidades que deben ser investigadas.
Un miembro de la Dirección General de Servicios Especiales de Investigación (DGSEI) dijo a periodistas que investigan, para el caso, la forma de ingreso al país de Bachacha, quien inicialmente se presentó a las autoridades como propietario del barco, pero posteriormente dijo que solo es un miembro de la sociedad propietaria de la nave.
Bachacha llegó al país cuando el barco ya había sido retenido por las autoridades, tras descubrir que transportaban los explosivos.
Aparte del cloruro de sodio y los explosivos, el barco transportaba un cargamento de hierro hacia Venezuela, el que tampoco fue reportado a las autoridades hondureñas.
La misma fuente dijo que sorprende que el barco hizo el recorrido entre el puerto de Altamira, México, del que zarpó, hasta Puerto Cortés, en siete días, cuando normalmente se hace en tres.
La Marina Mercante de Honduras le impuso una multa administrativa de 10.000 dólares por poner en riesgo la seguridad del puerto. ACAN-EFE
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