Los principales estrategas económicos de todo el mundo unieron sus voces esta semana para aplaudir el rumbo de la economía mundial, pero, detrás de este consenso, varias disputas comerciales seguían bullendo.

"La situación mundial es favorable", dijo el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Michel Camdessus, al clausurar la asamblea anual del organismo y el Banco Mundial.
"Las perspectivas para continuar con la expansión económica mundial son buenas", agregó en la reunión de 181 países.
La cita fue una de las más tranquilas jamás organizadas por los organismos, con una sucesión de discursos para elogiar la apertura mundial, las reformas de mercado, la lucha contra la inflación y los esfuerzos de ajuste.
Además del acuerdo de palabra, las potencias mundiales lograron avances concretos, especialmente un plan de alivio de deuda para las naciones más pobres que podría costar hasta $7.700 millones a los acreedores.
"Este es un avance. Es una noticia excelente para los pobres del mundo", expresó el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, sobre la iniciativa, que ayudará a Bolivia y Nicaragua así como a varias naciones de Africa.
En la reunión se definieron también los detalles financieros de un plan para duplicar los recursos del FMI en momentos de crisis hasta unos $50.000 millones.
"Ya no tenemos el debate entre el populismo y la economía profesional, sino que cada vez es más reconocido que la buena economía es básicamente buena política", dijo el gobernador del Banco Central israelí, Jacob Frenkel.
Batalla comercial
Pero a pesar de la armonía, las principales economías del mundo no detuvieron la lucha en las batallas comerciales que están librando en todo el orbe.
La Unión Europea (UE) presentó el viernes ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) su queja contra Estados Unidos por la denominada ley Helms-Burton, que impone medidas punitivas contra empresas de otros países que comercien con Cuba.
El bloque, que considera la ley violatoria de las normas de la OMC, elevó su protesta al organismo internacional a pesar de una iniciativa diplomática de Washington para evitar que la disputa llegara a esa instancia.
"Estados Unidos expresó su disgusto por el hecho de que la UE ha emprendido esta acción para llevar este tema a la OMC", dijo el principal portavoz del Departamento de Estado, Nicholas Burns.
Pero el Gobierno de Washington también recurrió a la OMC para protestar contra prácticas comerciales de otras naciones, incluidos los aranceles textiles de Argentina, y anunció una investigación sobre las normas automotrices de Brasil.
Argentina también afronta la amenaza de una acusación ante la OMC por parte de la Unión Europea "si el asunto no se resuelve en los próximos días", advirtió la Comisión Ejecutiva del bloque.
Bolivia y Paraguay también quedaron en la mira de Estados Unidos por la falta de protección adecuada para los derechos de propiedad intelectual, anunció el jueves la representante interina de comercio, Charlene Barshefsky.