Dispuesta a darlo todo en un papel transformado en leyenda cinematográfica en 1967 por su compatriota Anne Bancroft, la actriz optó por un desnudo integral para la escena de la seducción. Benjamin, el hijo de los vecinos en la obra (interpretado por el británico Matthew Rhys), acaba con ella en la cama antes de huir con la hija de la propia señora.
Turner lo lleva al lecho arropada solo por una cuidada iluminación. El gesto le valió el aplauso del patio de butacas puesto en pie.
La actriz, quien considera que a su edad el cine ya no ofrece buenos papeles, ha visto recompensado su arrojo en las tablas británicas con un lleno absoluto. El teatro Gielgud ha vendido ya casi todas sus entradas para las próximas 10 semanas.