San Salvador. El empresario salvadoreño Roberto Mathies Hill fue exonerado por un tribunal del pueblo por su presunta participación en un millonario fraude que dejó en la calles a miles de ahorrantes, en su mayoría hombres y mujeres pensionados o de la tercera edad.
El juicio al mayor desfalco en la historia del país, que inició este martes, tras casi cuatro años de proceso judicial, concluyó a primeras horas de este jueves con la decisión de un jurado integrado por cuatro hombres y una mujer que lo declaró no culpable de todas las acusaciones.
Antes de conocerse la decisión del jurado, Mathies Hill suplicó por su libertad y aseguró que no había cometido delito alguno, lo que aseguró, ``ya lo demostraron los abogados'' en sus exposiciones.
El empresario que recibirá su carta de libertad en las próximas horas, dijo que estaba listo para reintegrarse a la sociedad y afirmó que si no hubiera estado preso, habría recuperado todo el dinero de los afectados.
Mathies Hill era un exitoso hombre de negocios muy allegado al gobernante partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y algunos decían que era una ``figura presidenciable'', pero un desfalco de sus empresas por 171 millones de dólares lo llevó a la cárcel.
Al iniciarse las investigaciones se implicó en el caso a casi una veintena de directivos de la financieras Finsepro-Insepro, pero solo Mathies Hill y su contador general Mario Galdámez fueron llevado a juicio público. Galdámez también fue exonerado
El empresario que dirigía las dos financieras, es hijo de Roberto Mathies Regalado, miembro de una de las familias más poderosas de El Salvador.
Los fraudes que llevaron a la cárcel en 1997 al poderoso empresario, también provocaron denuncias de penetración del narcotráfico y de lavado de dinero, pero ninguno de estos señalamientos fueron comprobados.
Al iniciarse el juicio, el Fiscal General de la República (FGR) Belisario Artiga dijo estar convenido de las sociedades hermanas Finsepro-Insepro, realizaron una amplia operación de lavado de dinero.
Según las investigaciones, los propietarios de las financieras crearon empresas en Florida, Estados Unidos e Islas Vírgenes, invirtieron fuertes sumas en bancos y bienes raíces en Miami, y sacaron dinero hacia Ginebra y Luxemburgo.
Pero las autoridades no han podido determinar el destino del millonario capital.
Los afectados, en la mayoría personas de la tercera edad o pensionados, llevaron su dinero a estas financieras atraídas por las altas tasas de interés que ofrecían sobre depósitos a plazo fijo, de ahorro y préstamo
Pero de la noche a la mañana perdieron todo, pues las financieras se quedaron sin activos para responder a los intereses productos de los depósitos y fueron intervenidas por el gobierno.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.