BOGOTA . La posibilidad de que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) designe como su vocero en los diálogos de paz al prófugo ex ministro Alvaro Leyva, refugiado en Costa Rica , enfrenta al presidente Andrés Pastrana y al fiscal general Alfonso Gómez.
El mandatario envió en la noche del martes una enérgica carta a Gómez, en la que responde a otra que en días pasados le había remitido el fiscal, preguntándole sobre la veracidad de una versión peridística que indicaba que él se habría comprometido con las FARC a que Leyva fuera vocero de la organización.
El ex ministro de Minas y Energía, quien se encuentra en San José a la espera de que el gobierno de Costa Rica le otorgue el asilo, es requerido por la fiscalía de Colombia que lo acusa por el presunto delito de enriquecimiento ilícito derivado del narcotráfico.
A Leyva, a quien se le reconoce una estrecha y vieja cercanía con las FARC, se le atribuye el haber logrado la entrevista que sostuvo en julio pasado Pastrana con el máximo jefe de ese grupo guerrillero, Manuel Marulanda (alias "Tirofijo"), en uno de los campamentos rebeldes.
De acuerdo con una entrevista concedida por Marulanda al secretario del Partido Comunista de Argentina, Patricio Echegaray, algunos de cuyos aportes fueron publicados por el diario El Espectador de Bogotá, el jefe guerrillero le habría pedido al presidente Pastrana posibilitar la participación de Leyva en los diálogos de paz.
En su carta a Gómez, Pastrana dice que "llama la atención que el señor fiscal se torne tan reactivo frente a una versión peridística extranjera, recogida por un medio de comunicación colombiano. No puede tener más credibilidad una versión peridística de tercera mano que la palabra del jefe del Estado".
El presidente ha negado insistementemente que se hubiera comprometido con el jefe de ese grupo guerrillero marxista a que el ex ministro Leyva oficie como "puente" entre el gobierno y las FARC en los diálogos de paz.
Pastrana ha asegurado que su único compromiso con las FARC fue iniciar dentro de los primeros tres meses de su gobierno un diálogo directo, y para ello, también desmiltarizar cinco municipios del sur del país, exigidos por esa organización guerrillera, la más antigua y numerosa del país.
Tras criticar al fiscal Gómez por haber hecho pública la carta que le envió, el mandatario fue enfático en advertirle que "no le corresponde al Fiscal General de la Nación, de conformidad con la Constitución y la ley colombiana, realizar ningún control político al proceso que se adelante para conseguir la paz".
A continuación asegura el mandatario que "el gobierno no tiene interés ni preferencia para que el vocero o representante de tales agrupaciones (las FARC) sea una persona determinada".
En medios políticos del gubernamental Partido Conservador, al que pertenece el ex ministro Leyva, se ha interpretado la actitud del fiscal Gómez, miembro del opositor Partido Liberal, como un intento por obstaculizar el proceso de paz en el que Pastrana está comprometido.
Gómez ha negado esas apreciaciones, señalando que su inquietud es jurídica y que él fue nombrado en la fiscalía para hacer cumplir la ley.
Sin embargo, ha admitido que jurídicamente es viable levantar temporalmente la orden de captura contra Leyva si llega a ser designado vocero de las FARC.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.