Houston (EEUU). Andrew Fastow, exjefe de finanzas de Enron, fue acusado hoy, miércoles, por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de fraude vinculado a "lavado de dinero" y conspiración en el escándalo de la bancarrota de esa compañía.
El subfiscal general Larry Thompson, informó hoy en Washington de que el Gobierno de EEUU intentará confiscar los bienes y congelar los fondos del exdirectivo de Enron, valorados en 37 millones de dólares, y que presuntamente provienen de actividades ilegales en esa empresa.
Andrew Fastow se entregó hoy a la policía federal (FBI) en Houston (Texas), para responder a las acusaciones de fraude relacionadas con el escándalo financiero del gigante del sector energético.
Fastow, de 40 años, es la figura más prominente de Enron en las investigaciones que sobre este escándalo empresarial lleva a cabo el grupo anti fraude del Departamento de Justicia.
El exjefe de finanzas de Enron, que se declaró en bancarrota en diciembre de 2001, llegó a las oficinas del FBI en Houston acompañado por su abogado John Keker, que abandonó el lugar poco después de que Fastow quedara bajo custodia de la policía.
El sospechoso de cometer fraude en Enron podría comparecer hoy mismo ante un tribunal de esta jurisdicción en el que se celebrará una audiencia para determinar, o su detención, o la fijación de una fianza para que quede en libertad condicional.
Los fiscales presentaron una acusación criminal por supuesto fraude contra Fastow ante un tribunal federal de Houston ayer martes, según dijeron fuentes cercanas al caso.
La entrega de Andrew Fastow a la policía federal se produce casi un año después de que fuera despedido de Enron, tras descubrirse que supuestamente había obtenido ganancias personales valoradas en unos 30 millones de dólares mediante maniobras para ocultar más de 1.000 millones de dólares en pérdidas de la compañía, ahora en bancarrota.
Al parecer, el sospechoso creó y mantuvo un grupo de empresas asociadas a la fracasada compañía energética.
Aparentemente esas empresas fueron usadas para encubrir pérdidas de Enron, y Fastow obtuvo de esa red unos beneficios de unos 30 millones de dólares.
En agosto, Michael Kopper, uno de los asistentes de Andrew Fastow, se declaró culpable de "lavado de dinero" y conspiración para cometer un amplio fraude.
Kopper dijo entonces ante un tribunal federal de Houston que Fastow facilitó préstamos para inversiones y que negoció acuerdos que beneficiaron más a las sociedades paralelas que a Enron.
El hombre que hoy se entregó al FBI invocó la Quinta Enmienda de la Constitución de EEUU para no testificar en su contra cuando el Congreso requirió su comparecencia, a principios de año.
La entrega de Fastow ha despertado expectativas por lo que él pueda revelar, si decide cooperar con las autoridades, sobre la participación del expresidente de Enron Jeffrey Skilling, y que por algún tiempo fue sucesor de éste, Kenneth Lay, en el escándalo financiero.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.