Precisamente, en razón de su facticidad absoluta, es imposible explicar causalmente el hecho original de la existencia, pero esto no significa que el hecho sea irracional o ilógico: sucede sencillamente que lo original solo puede explicarse en sí por sí mismo, precisamente como un factum absoluto.
Este hecho original no es una abstracción, puesto que lo que existe es un mundo concreto, caracterizado por la multiplicad de los entes que lo componen y por el movimiento y la transformación continua que lo afectan. Pero, no obstante la gratuidad absoluta de la existencia, las propiedades características de las cosas y del mundo como totalidad de lo existente se prestan a investigación y conocimiento científicos, y estos a formulaciones racionales, a menudo solo formulaciones matemáticas.
Sin embargo, aunque puedan determinarse las características y el comportamiento de las cosas, la interrogación sobre su existencia carece de respuesta causal: no existe causa de la existencia, puesto que ella es de facto. Tampoco es la existencia causa sui, puesto que nada puede ser causa de sí mismo, pues tendría que existir antes de causarse, lo cual es contradictorio.
Las causas de la formación de una existencia nueva: por ejemplo, las causas de la aparición súbita de una partícula elemental por efecto de la colisión de otras partículas elementales, no contienen el secreto de su existencia, puesto que la existencia de estas causas requeriría explicarse a su vez. Sin embargo, aunque la gratuidad de laexistencia del mundo resulta causalmente inexplicable, paradójicamente esta imposibilidad de explicación causal es enteramente lógica, puesto que, de no ser así, su existencia tendría su causa en algo existente, cuya existencia también tendría que explicarse causalmente, y así ad infinítum, y este regreso ad infinítum solo se detiene afirmando una causa incausada, una existencia sin causa.
La existencia pertenece a lo que es por el hecho de ser concretamente lo que es de modo específico. Lo que no es, no es en modo alguno. Solo tiene causa lo que existe por otro, como las estructuras físicas compuestas, que existen por vinculación de estructuras físicas elementales, y como las ideas, que existen en su modo de ser mentalpor el pensamiento de la mente que los concibe.
Hecho increado. La existencia del mundo es un hecho absoluto y eterno, un factum increado, puesto que si fuese creado lo habría sido por algo existente, que de no ser eterno, también habría sido creado; pero es lógicamente innecesario multiplicar los entes, y más el mundo, que nos es conocido, por algo desconocido y más bien imaginario.
Por consiguiente, también las partes fundamentales del mundo son eternas e increadas. Por el contrario, los seres compuestos por ellas aparecen por composición y desaparecen por descomposición: son existencias contingentes y pasajeras. Es posible que la idea contradictoria de la nada se haya originado en la experiencia de la desaparición de las cosas compuestas.
En su totalidad, el mundo se mueve y cambia, y cada una de sus partes fundamentales o derivadas, simples o compuestas, se mueve y cambia constantemente a velocidades distintas y relativas. Las partes simples se transforman unas en otras, pero en este cambio no se pierde nada y por esto decimos también que la energía-materia no se crea ni se destruye. Las partes compuestas, como las moléculas formadas por agregación de átomos, devienen y, por ejemplo, en este devenir surgen los seres vivos que, como formas vivientes, también evolucionan continuamente.
Nosotros somos conscientes del absoluto que constituye el mundo eterno en que existimos, y nuestra experiencia del mundo nos confirma su existencia concreta, muy distinta a los entes imaginarios, cuyo ser ilusorio carece de las propiedades del ser concreto que muestra el mundo real. Aunque podemos dudar de la realidad en sí del mundo, de su verdadera constitución, no podemos dudar de su existencia, puesto que nosotros somos parte del mundo y nuestra propia existencia es indudable.
Ideamos un mundo que se comporta variando regularmente, según ritmos constantes y eternos. Las posibilidades de variación serían sumamente limitadas si el comportamiento de las cosas estuviese determinado y fijado por normas absolutamente coherentes y completas. Precisamente, la variedad y multiplicidad de seres y procesos substanciales conduce a entrelazamientos muy complejosque generan composiciones y procesos variados y nuevos: de aquí la aparición de la vida en general y de la conciencia humana en especial.