Poco después del amanecer, un portavoz israelí acudió al centro de prensa de la pequeña localidad de Thurmont (Maryland), muy cerca de la residencia Camp David, para comentar que Barak se dispone a dejar la cumbre sin llegar a un acuerdo de paz con los palestinos.
La misma fuente dijo que Barak no desea estar mucho más tiempo en Camp David porque, a su juicio, es imposible llegar a un acuerdo.
La Casa Blanca no ha confirmado las intenciones de Barak aunque todo apunta a que no se han producido resultados aparentes en las intensa negociaciones de esta madrugada.
El martes por la mañana ya hubo un intento de ruptura en las conversaciones, pero en esa ocasión fue del dirigente palestino, Yaser Arafat, al que el presidente de EEUU, Bill Clinton, convenció para que se quedase.
Clinton decidió en la noche del martes extender durante 24 horas la cumbre de Camp David y retrasar un viaje a Japón con objeto de intentar alcanzar un acuerdo, una medida que resultaría inútil si Barak abandona ahora las negociaciones.
El presidente estadounidense canceló las entrevistas que tenía previstas con las autoridades japonesas en Tokio y viajará el jueves directamente a Okinawa para asistir a la cumbre del G-8.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.
Fuente: agencias.