Asunción . El exgeneral paraguayo Lino César Oviedo negó hoy categóricamente que él o su movimiento político estén implicados en el intento de golpe de Estado perpetrado anoche en Paraguay.
"Desmiento de forma categórica y determinante que UNACE (Unión Nacional de Colorados Eticos) esté complicada en levantamiento militar alguno, si bien desconocemos este Gobierno por ilegítimo y usurpador", dijo Oviedo en declaraciones a Radio Paraná, de Encarnación, en el sur del país.
En un comunicado leído a la citada emisora de radio, el exjefe del Ejército exhortó desde la clandestinidad a la ciudadanía de su país a la "sensatez y cordura", y alertó sobre lo que considera "una maniobra de fines inconfesos de parte de quienes están usurpando el Gobierno".
Destacó que él y la corriente política que lidera dentro del oficialista Partido Colorado propugnan una "resistencia pacífica" contra el Gobierno de Luis González Macchi, quien asumió el poder el 28 de marzo de 1999 tras la renuncia del presidente Raúl Cubas, amigo y aliado político del ex general.
Consultado sobre la intentona, que fue sofocada tras poco más de cinco horas por las autoridades, Oviedo recordó que fue uno de los artífices del golpe de Estado que en 1989 desalojó del poder al dictador Alfredo Stroessner.
Agregó que si los militares rebeldes hubieran respondido a sus directivas no hubieran movilizado tanquetas, ya que estos blindados "no tienen capacidad operativa en una ciudad", e indicó que tienen que ser "unidades artilladas apoyadas por fuerzas terrestres".
Al tiempo de criticar de nuevo la forma en que actuaron los insurgentes, explicó que otra de las condiciones que se debe dar para este tipo de operación es que tiene que haber "simpatía popular".
Un grupo de militares retirados y en servicio activo, así como civiles y legisladores afines al ex hombre fuerte de la milicia, ocuparon anoche la guardia de la Primera División de Caballería, situada a las afueras de Asunción.
Al complot se sumaron al menos cinco policías, que se apoderaron momentáneamente de la Comandancia de la Policía Nacional y de una unidad de elite de esa fuerza hasta que las autoridades recuperaran el control de las mismas.
El hecho derivó en la detención de 35 militares en activo y un número indeterminado de oficiales en situación de retiro y varios civiles.
Oviedo, ex hombre fuerte de la milicia local, tiene pendiente el cumplimiento de una condena de 10 años de prisión militar por una intentona golpista en 1996 y está acusado por la Justicia de Asunción de haber planeado y financiado el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña en marzo de 1999.
Pocos días después del asesinato huyó a Argentina, donde recibió asilo político y residió hasta el 9 de diciembre de 1999, día en que renunció voluntariamente a ese estatuto para, según dijo, trasladarse a Paraguay para encabezar la lucha contra el Gobierno de Luis González Macchi.
Desde entonces se encuentra en paradero desconocido.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.