San Isidro de El General. Un total de 40 exempleados de la Hotelera del Sur plantearon ante los tribunales de justicia de esta ciudad un juicio laboral contra el Consorcio Cooperativo Hotelero R.L., por un supuesto incumplimiento en el pago de prestaciones.
Los reclamos, según trascendió en esferas judiciales, suman ¢7 millones.

La Nación intentó, el viernes, conocer la versión de Manuel Antonio Solano Ureña, quien funge como abogado defensor de los demandados, sin que ello fuera posible. Argumentó, por la vía telefónica, estar en Parrita, lejos de su oficina, lo cual le dificultaba documentarse y poder hablar con precisión.
Entre los empresarios que integran el consorcio -que esta semana no se presentaron a las tres primeras audiencias de conciliación- se hallan Luis Ramírez y Rodolfo Navas, quienes actúan como presidente y gerente, respectivamente.
La otra parte demandada fue el Centro de Estudios y Capacitación Cooperativa R.L. (CENECOOP), representada por Juan Luis Artavia, mientras que Jorge Eduardo Sánchez actúa como apoderado de los demandantes.
Los 40 casos -que se analizan en forma individual porque se trata de derechos diferentes- los tramita tanto la Alcaldía como el Juzgado Civil y de Trabajo de Pérez Zeledón, de acuerdo con los montos reclamados.
Desahucio y conflicto
El conflicto surgió el 18 de junio de 1996, cuando CENECOOP, dueño original de la Hotelera del Sur, desahució al consorcio como inquilino del hotel por las deudas en que había incurrido en el pago de la renta, establecida en ¢350 mil mensuales.
La deuda total por este concepto asciende a ¢30 millones, informó Edwin Ramírez, director ejecutivo del CENECOOP.
"Los trabajadores, por esos días, vivimos momentos de profunda incertidumbre. Eramos exempleados del consorcio y, al mismo tiempo, desconocíamos si íbamos a ser recontratados por el Centro, que volvía con la administración del hotel", recordó Patricia Hernández, quien fungió como secretaria de gerencia.
Los derechos de los trabajadores tenían que ser cubiertos por el consorcio -sentenció el abogado Juan José Artavia-, porque así lo había establecido no sólo su acta constitutiva sino también el contrato de arrendamiento suscrito por las partes en setiembre de 1994.
El Consorcio Cooperativo Hotelero R.L. lo componen seis organizaciones diferentes. A saber: la Unión Nacional de Cooperativas (UNACOOP), la Cooperativa de Productores de Cacao y Palma de Fincas 10 y 12 (COOPALSUR R.L.), la Cooperativa de Productores de Palma y Cacao R.L. (COOPROPALCA) y la Cooperativa de los Trabajadores de Organismos Cooperativos (COOPETRABAJO).
Asimismo lo integran el Consorcio Cooperativo Bananero (COBASUR), que nació de una alianza entre COOPROPALCA y UNACOOP, y finalmente el Consorcio Cooperativo Bananero Finca 10 (BANASUR), el cual surgió de la unión de COOPALSUR y UNACOOP.
Probabilidades
Aunque el fallo judicial resultara favorable a los demandantes y perjudicial al consorcio, no hay posibilidades reales de que los accionantes recuperen sus prestaciones porque el demandado carece de bienes que respondan por los ¢7 millones.
Así lo dijo el apoderado de los accionantes, Jorge Eduardo Sánchez, quien acotó: "Lo único que poseía el Consorcio era el equipo y el mobiliario del hotel. Sin embargo, sobre estos bienes existe un embargo preventivo que fue ejecutado por CENECOOP antes de plantear la acción del desahucio."
La acción de CENECOOP es por ¢30 millones y corresponde a un reclamo por daños y perjuicios contra el consorcio, aunque el monto real de la presunta responsabilidad civil asciende a los ¢70 millones, dijo Juan José Artavia.
En cuanto a los exempleados, al inicio del proceso, en junio de 1996, el consorcio reconoció su compromiso -dijo Sánchez-, cuando propuso una fórmula de arreglo de pago en el sentido de cancelar, en ese momento, el 50 por ciento de las obligaciones con cada uno de los trabajadores y dejar el resto para saldar más adelante.
"La iniciativa, luego, solo benefició a ocho de los 40 trabajadores. A partir de esa fecha se perdió todo contacto con los representantes del consorcio y el mejor ejemplo de que no están interesados en el asunto es que no comparecieron a las tres primeras conciliaciones", añadió Sánchez.