Londres . La ex primera ministra británica Margaret Thatcher elogió el miércoles al ex dictador Augusto Pinochet por llevar prosperidad y democracia a Chile y acusó al gobierno de Londres de conspirar con su "secuestro judicial".
"Nunca en mi vida pensé que vería el honor de Gran Bretaña y la reputación de la justicia británica tan degradada como en este asunto", declaró Thatcher, en un discurso ante una concentración al margen de la conferencia de su opositor Partido Conservador.
"Todos los responsables deberían sentirse avergonzados y rendir cuentas", agregó, diciendo que el general de 83 años es víctima de una persecución por el papel que jugó en la derrota del comunismo.
Pinochet fue detenido en Londres hace casi un año a solicitud de España, que quiere sea extraditado para juzgarlo por cargos de tortura que datan de su régimen de 1973 a 1990.
El ex jefe militar se encuentra bajo arresto domiciliario en una residencia cerca de Londres y Thatcher lo ha visitado en dos ocasiones. Pinochet fue excusado por razones de salud de comparecer ante la corte el viernes, cuando se dé a conocer el veredicto sobre su caso de extradición.
"La posibilidad de que el senador Pinochet reciba algo parecido a lo que en Gran Bretaña reconocemos como 'justicia' en un tribunal español es mínima", declaró Thatcher.
"Lo que se planea hacer allí es un juicio-espectáculo con un resultado predeterminado: la muerte en tierra extranjera", agregó.
Thatcher dijo que una pequeña minoría de comunistas en Chile "se sentirán ahora alentados a derrocar el próspero orden democrático que Pinochet y sus sucesores construyeron".
La ex primera ministra conden lo que llamó "una ley de linchamiento internacional, bajo el disfraz de defender los derechos humanos, (que) ahora amenaza con subvertir la justicia británica y los derechos de las naciones soberanas".
Thatcher acusó al gobierno laborista del primer ministro británico, Tony Blair, de rebajarse para cooperar con España, mientras trata a los aliados chilenos de Gran Bretaña con desdén".
"Este es un gobierno que desacredita y deshonra a Gran Bretaña", dijo Thatcher.
"Lo que la izquierda no puede perdonar es que Pinochet indudablemente salvó a Chile y ayudó a salvar a Sudamérica", agregó.
Blair acusó la semana pasada al Partido Conservador de ser "el partido de Pinochet", a quien calificó de "inefable".
Thatcher contraatacó, diciendo que Blair adolece de "prejuicios venenosos", residuos de la Guerra Fría.
Reconoció que en Chile se cometieron "abusos" después de que Pinochet tomó el poder mediante un golpe militar, en 1973, pero dijo que es imposible responsabilizarlo por esas violaciones.
"Sobre esa base, el señor Blair y (el secretario del Interior, Jack) Straw deberían aceptar responsabilidad criminal por todo lo que se ha hecho en cada prisión o cuartel de la policía de todo el Reino Unido y luego ser extraditados a España por eso".
Además de elogiar el historial de Pinochet por convertir a Chile en un modelo económico y democrático, Thatcher indicó que el general brindó ayuda de inteligencia "enormemente valiosa" a Gran Bretaña durante su guerra de 1982 contra Argentina por el control de las islas Falklands o Malvinas.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.