Dakar, 23 jul (EFE).- El ex primer ministro de Senegal, Idrissa Seck, ingresó hoy en la cárcel de Rebeuss (Dakar) tras ser inculpado de "atentado contra la seguridad del Estado y la defensa nacional" por el fiscal general del Estado, informaron emisoras de radio locales.
Seck, primer ministro entre noviembre de 2002 y abril de 2004, se encontraba bajo detención desde el 15 de julio en la sede de la División de las Investigaciones Criminales (DIC), donde fue sometido a unos interrogatorios vinculados a un caso de malversación de fondos públicos.
Al cabo de varios días de interrogatorios, la Fiscalía de la república, prorrogó la detención de Seck, sospechoso de atentado contra la seguridad del estado.
Seck fue destituido de su cargo de primer ministro sin una explicación oficial, aunque se supone que fue por razones vinculadas a las profundas discrepancias surgidas entre Wade y, hasta ese momento, su "hijo espiritual" y delfín.
La inculpación de Seck se produce pocos días después de que en una conferencia de prensa asegurara que podía dar cuenta de cada centavo gastado en la renovación de la infraestructura de Thies, situada a 70 kilómetros al este de Dakar.
El año pasado, Seck utilizó fondos públicos por un valor de 75 millones de dólares para construir varias carreteras y mejorar la ciudad, en preparación de las festividades de la conmemoración de la independencia de Senegal.
Analistas políticos coinciden en que el arresto de Seck, un año después de cometido el supuesto "delito", tiene motivaciones políticas ya que es considerado un fuerte rival de Wade.
Las emisoras de radio privadas divulgaron el viernes una declaración grabada en la que el ex primer ministro relata conversaciones privadas con el presidente Wade y promete hacer revelaciones sobre la utilización de los fondos públicos por el mandatario.
La prensa matutina analiza hoy en sus páginas lo que califican "las bombas de Seck" y expresan sus inquietudes en cuanto a las consecuencias de las revelaciones del ex jefe del gobierno y hasta hace poco el más próximo colaborador del presidente Wade.
Antes de ser primer ministro, Seck asumió de marzo de 2000 a abril de 2004 el cargo de director de gabinete de la presidencia de la república con rango de ministro de Estado.
Un amplio movimiento de simpatía hacia Seck ha surgido en los últimos días tanto en Thies, su feudo político como en Dakar y el resto de país donde se formaron grupos de apoyo que exigen un proceso justo y equitativo al ex primer ministro y que sean aclarados todos los asuntos relativos al uso de los fondos públicos.
La oposición política manifestó la misma exigencia al considerar que más allá de Seck lo que está en juego es un problema de buen gobierno y de transparencia democrática.
Seck ingresó la cárcel junto a un empresario de origen libanés, Hassan Fares y la esposa de ese último, inculpados de complicidad.
Un grupo de abogados senegaleses y extranjeros, entre los que se encuentran Sidiki Kaba, presidente de la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH), y Francis Szpiner, miembro de la abogacía de Paris, han anunciado que garantizarán la defensa de Seck.EFE
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