Bogotá, 24 ene (EFE).- El ex presidente colombiano Belisario Betancur declaró a un fiscal que impartió la orden de respetar la vida de los rehenes del Palacio de Justicia, ocupado por guerrilleros en 1985 y en cuyo interior murieron unas cien personas.
Betancur, quien gobernó entre 1982 y 1986, declaró ante la Fiscalía General, que investiga la toma al Palacio de Justicia ejecutada el 6 de noviembre de 1985 por un comando de la ahora disuelta guerrilla Movimiento 19 de Abril (M-19).
El asalto terminó el 7 de noviembre luego de que el Ejército bombardeara la sede, en cuyo interior murieron el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, otros once magistrados y decenas de abogados, empleados, visitantes y casi todos los rebeldes del comando asaltante.
Según apartes de la declaración, divulgados por RCN Televisión, el ex mandatario dio orden a las Fuerzas Armadas de recuperar el Palacio de Justicia, situado en el centro de Bogotá, pero sin poner en riesgo la vida de las personas que había adentro.
Precisó que la orden se la dio al entonces ministro de Defensa, general Miguel Vega Uribe, ya fallecido.
Betancur subrayó que él tuvo el control político de la situación y Vega Uribe el control militar.
"La orden impartida por el presidente fue la de que las Fuerzas Militares, de Policía y de seguridad debían restablecer el orden constitucional en el Palacio de Justicia, respetando las vidas de los rehenes y de los guerrilleros", manifestó Betancur.
El ex gobernante aseguró que nunca habló personalmente con Reyes Echandía, quien se comunicó varias veces por teléfono con el Palacio presidencial de Nariño, situado a tres manzanas del Palacio de Justicia.
El jurista, quien clamaba por radio que no abrieran fuego, fue atendido al teléfono por el entonces director de la Policía, general Víctor Alberto Delgado Mallarino.
El M-19, que se desarticuló en 1990, pretendía con la toma al Palacio de Justicia obligar a los jueces a hacerle un "juicio" al entonces gobernante por el fracaso del proceso de paz.
En noviembre pasado, al conmemorarse veinte años del llamado "holocausto de la justicia", familiares de los juristas muertos pidieron que se interrogara a Betancur, quien había afirmado que contará la verdad en un libro que se conocerá cuando él fallezca.
También se creó una especie de "comisión de la verdad" que busca aclarar lo ocurrido.
Además de los muertos, hubo once desaparecidos, entre ellos empleados y proveedores de la cafetería y dos guerrilleras, que algunos testigos afirman haber visto salir vivos.
Betancur se refirió a los desaparecidos, pero dijo que solo supo "con carácter de generalidad" que algunos sobrevivientes habían sido llevados a un museo histórico situado en la acera de enfrente. EFE
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