Las Vegas (EEUU), 30 nov (EFE).- El romance que parecía sacado de un cuento de hadas se ha terminado con el anuncio, divulgado hoy, de la solicitud de divorcio entre un ex infante de Marina de Estados Unidos y una princesa de Bahrein.
El caso de Jason Johnson y Meriam Al-Khalifa acaparó las portadas en noviembre de 1999, cuando el entonces militar volvió a Estados Unidos tras haber estado destacado en el Golfo Pérsico.
Pero Johnson se trajo consigo a Meriam, una princesa pariente lejana del rey de Bahrein, con la que había iniciado un apasionado romance en secreto tras conocerse en enero de ese año.
El "marine" sacó a la princesa de su país usando documentación falsa, por lo que fue sometido a un juicio militar, degradado y expulsado de las filas militares.
Ambos se casaron el 16 de noviembre de 1999. Jason tenía entonces 23 años y Meriam 19.
Además de sus orígenes, todo parecía en contra suya. El es mormón y ella musulmana.
Pese a esas diferencias se casaron y se fueron a vivir a Las Vegas, la capital del juego y el lujo de cartón piedra, lo que no parecía un buen augurio.
Según explicó Johnson al diario "Las Vegas Review-Journal" en declaraciones publicadas hoy, tras vivir una temporada del dinero de los derechos de una película, él empezó a trabajar como aparcacoches.
Añadió que la presión constante de la familia de Meriam y el hecho de que ella disfrutaba continuamente de la vida nocturna de Las Vegas acabaron con el matrimonio.
Además, el FBI le informó en una ocasión de que había interceptado a un ciudadano sirio que declaró que le habían pagado medio millón de dólares para asesinarlo.
Finalmente, Meriam dejó el apartamento común hace un año y el pasado día 17 ambos presentaron su solicitud de divorcio. EFE
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