México, 17 mar (EFE).- El ex alcalde de la ciudad italiana de Palermo Leoluca Orlando, quien destacó en su lucha contra la mafia siciliana, promueve su plan en ciudades de México y Colombia, en donde considera que hay "los mismos problemas" de crimen común.
Orlando, quien hoy está de visita en Ciudad de México, es partidario de un "cambio cultural con respeto a los derechos humanos" para combatir el crimen en varias urbes de América Latina.
"Se trata de un cambio cultural que implique convertir a la legalidad en un modo de vida y garantizar el desarrollo social para que no sea necesaria la represión de la policía", afirmó.
El ex regidor fomenta su plan en ciudades que tienen "los mismos problemas" de delincuencia común, como son la capital mexicana, Ciudad Juárez, Mexicali, Tijuana, en México, y Bogotá y Medellín, en Colombia.
En Ciudad Juárez han sido asesinadas más de 300 mujeres en la última década, mientras que Tijuana y Medellín luchan por erradicar la violencia de los narcotraficantes y pistoleros a sueldo que las han azotado por años.
"En la medida en que los niños y jóvenes sean educados en la tolerancia, la ciudadanía se involucre del todo en una cultura de la legalidad y haya menos corrupción de las autoridades, será posible combatir el delito con más eficacia y con menos fuerza pública", subrayó Orlando.
Según el ex alcalde, la lucha contra mafia siciliana en Palermo, en el sur de Italia, fue posible "gracias a que en la ciudad se impuso una cultura de la legalidad, que rechazaba por igual el delito y la corrupción y que consideraba el respeto al otro como un valor esencial de la convivencia".
Asimismo, consideró que el combate contra la criminalidad "no es problema de estadísticas de las oficinas gubernamentales, sino de que toda la sociedad civil se haga responsable".
Orlando tomó distancia de un programa de combate contra el delito común que el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani recomendó hace dos años al ayuntamiento de Ciudad de México, el cual exige "cero tolerancia" con los vendedores ambulantes, prostitutas y lavacoches callejeros.
"El modelo de ataque a la criminalidad no puede ser el de la 'tolerancia cero' con la perversión de los derecho humanos, entre otras razones, porque la delincuencia que se combatió en Estados Unidos no es la misma de Ciudad de México", abundó el ex alcalde de Palermo.
Orlando, que hoy visitó un albergue para mujeres víctimas de la violencia doméstica en la capital mexicana, señaló que el plan contra el crimen que promueve en varias ciudades de América Latina "toma tiempo en dar resultado, pero es viable, tal como ocurrió en Palermo".
"No creo en el dicho siciliano de que 'quien nació redondo no puede morir cuadrado'. Sé que el cambio es posible y que este nuevo enfoque de la lucha contra el delito permitirá que las ciudades latinoamericanas tengan otro rostro en algunos años", enfatizó.
Sobre el problema específico de la violencia doméstica en América Latina, Orlando señaló que se requiere "un gran cambio cultural que implique que la gente no sea derecho de propiedad de nadie".
"Mientras creamos que los hijos pertenecen a los padres y las mujeres a los hombres no será posible erradicar un flagelo que azota a todas las capas sociales", afirmó.
Orlando visitó el albergue de mujeres en compañía del secretario de Desarrollo Social del ayuntamiento capitalino, Marcelo Ebrard, quien dijo que ese proyecto es pionero en América Latina al ofrecer atención integral a las mujeres maltratadas y a sus hijos. EFE
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