Escuchad otra parábola: Había una vez un propietario que plantó una viña, la rodeó con cerca, cavó un lagar, construyó la torre del guarda (Is 5,1-7), la arrendó a labradores y se marchó al extranjero.
Escuchad otra parábola: Había una vez un propietario que plantó una viña, la rodeó con cerca, cavó un lagar, construyó la torre del guarda (Is 5,1-7), la arrendó a labradores y se marchó al extranjero.
En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.