Archivo

Evangelio: San Lucas (19, 28-40)

EscucharEscuchar

En aquel tiempo Jesús iba hacia Jerusalén, marchando a la cabeza. Al acercarse a Betfagé y Betania, junto al Monte de los Olivos, mandó a dos discípulos diciéndoles: -Id a la aldea de enfrente: al entrar encontrarás un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: -"¿Por qué lo desatáis?", contestadle: -"El Señor lo necesita".








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.