
Se trata del reciente filme del director Luc Besson
París. EFE. Angel A , el último filme de Luc Besson, copa a partir de esta semana las pantallas francesas y rompe así el misterio con el que el cineasta francés, asiduo de las superproducciones, ha querido envolver a su obra más intimista.
Ni pase para la prensa, ni detalles sobre la historia han permitido vislumbrar el fondo de la película que pone fin a siete años de silencio cinematográfico de Besson, desde que rodó Juana de Arco.
El propio director se trasladó a algunas de las primeras salas que comenzaron a proyectar la película, que estuvo en 300 pantallas francesas en su primer día de difusión.
Relato. Un hombre se encuentra con una mujer en París. Esa es la concisa sinopsis de Angel A , de la que Besson ha querido mantener el máximo secreto posible.
El director asegura que tiene tres personajes: el cómico reconvertido en actor Djamel Debbouze, la desconocida actriz danesa Rie Rasmussen y París, "la ciudad más bella del mundo".
"Echaba de menos no ver París realzada en el cine francés", comentó Besson en una de las pocas entrevistas que concedió.
Rodada en blanco y negro en medio de un enorme secreto durante el pasado verano, cuando la capital francesa estaba casi desierta, Angel A es, según su director, una película diferente a sus anteriores obras. Nada que ver con El quinto elemento, Nikita, El Grand Bleu o con obras que ha producido, como Taxi o Les rivieres pourpres , filmes en los que la acción se antepone al guion. Besson cambió el estruendo típico de sus filmes por un tono intimista donde hay más diálogo y un mensaje más profundo.
"Es una película para los amantes del cine", asegura Besson, que dice no preocuparse porque menos gente acuda a las salas mientras los que vayan salgan felices.
Angel A cuenta la historia de André, un hombre de negocios arruinado que decide quitarse la vida arrojándose al Sena desde uno de los puentes de París.
Cuando está a punto de hacerlo, descubre que una mujer, Angela, está a punto de hacer lo mismo.
Angela se lanza al Sena y André decide rescatarla, por lo que comienzan una aventura que sirve a Besson para mostrar la belleza de París y para contar una historia cuya moraleja es: amarse a sí mismo para amar a los demás.
El guion de Angel A data ya de hace una década, Besson decidió hasta este verano comenzar a filmar la película.